Unión Europea – MST :: https://mst.org.ar Movimiento Socialista de los Trabajadores Fri, 14 Jun 2024 20:59:40 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2016/10/cropped-logo-32x32.png Unión Europea – MST :: https://mst.org.ar 32 32 Unión Europea. Elecciones con la impronta de la derecha https://mst.org.ar/2024/06/14/union-europea-elecciones-con-la-impronta-de-la-derecha/ Fri, 14 Jun 2024 12:56:41 +0000 https://mst.org.ar/?p=35600 En la nueva composición de la Eurocámara ganaron peso las organizaciones más retrógradas. ¿Cuáles son los factores que alimentan el auge de la derecha y la ultraderecha? La polarización política y social requiere de respuestas socialistas y revolucionarias. La izquierda anticapitalista tuvo representación con el NPA-Révolutionnaires (Francia) y el MAS (Portugal).

Escribe: Rubén Tzanoff

Nueva composición del Parlamento Europeo

La X Legislatura del Parlamento Europeo se conformará en base a los siguientes resultados: el Partido Popular Europeo (EPP) obtuvo 186 eurodiputados con lo cual la derecha tradicional creció en escaños (+10). Los Socialistas & Demócratas (S&D) obtuvieron 135 diputados, lo que implica un retroceso (-4) pero que en líneas generales los mantiene a flote. Los liberales de Renovar Europa (Rene) sufrieron un importante descenso a 79 diputados (-23). El ECR Group obtuvo 73 (+4). El Partido Identidad y Democracia (ID) 58 (+9). Los Verdes/ALE se desplomaron a 53 escaños (-18) fundamentalmente por las malas performances en Alemania y Francia. Y La Izquierda-GUE-NGL (The Left) se quedó con 36 diputados (-1) y mantuvo el espacio de la centroizquierda reformista.

Giro a la derecha

Aunque los “europeístas” se mantuvieron en pie, es evidente que no recibieron el espaldarazo que necesitan para superar la crisis de proyecto que atraviesa la UE. De todos modos, el dato más relevante de los resultados fue el auge de las expresiones reaccionarias. La extrema derecha ganó en Francia, Italia, Bélgica, Hungría, Austria y creció en otros países. El sacudón se hizo sentir en dos de los pilares de la UE: Alemania, donde la AfD se ubicó como segunda fuerza, y en Francia, donde la Agrupación Nacional de Marine Le Pen duplicó en votos a los liberales de Emmanuel Macron, quien ante la falta de apoyo convocó a elecciones anticipadas.

Reaccionarios con apoyo

Los resultados no causaron sorpresa ya que se situaron dentro de las proyecciones. Pero sí provocaron preocupación ya que el apoyo a las formaciones retrógradas es un indicativo del debilitamiento del “cerco sanitario” que antaño marginaba los discursos de odio contra los derechos sociales y democráticos de los trabajadores, los inmigrantes, los movimientos ecologistas, feministas y LGBTIQ+.

Alianzas por definir

El próximo paso en la Eurocámara será la votación del nuevo presidente de la Comisión Europea, para la cual se comenzaron a plantear las posibles alianzas. Una de las postulantes, en este caso a la reelección, es Úrsula von der Leyen (EPP), quien se manifestó abierta a pactar con formaciones de la extrema derecha, especialmente con Fratelli d’Italia de Giorgia Meloni. Los Verdes están dispuestos a negociar y los socialdemócratas plantearon como condición para reeditar el acuerdo con el EPP y los liberales que no haya una “coalición con la extrema derecha”.

Se reactivaron las alarmas

Resulten como resulten las negociaciones por la presidencia y los otros cargos importantes, es un hecho que se acrecentó el peso de la derecha y de la ultraderecha, lo cual no tiene nada de positivo. Si en la legislatura anterior, con menos influencia imponían puntos de su agenda, es probable que con la nueva composición intenten dar una vuelta de tuerca a los recortes de derechos sociales y democráticos. Aunque el espectro de derecha presenta divisiones y disputas que hasta el momento le impidieron conformar un bloque homogéneo, la reactivación de las alarmas esta largamente justificada.

¿Quiénes son los responsables?

Hay varios elementos que confluyen para la irrupción de la derecha y la ultra como fenómeno de alcance mundial. Algunos de ellos son: la crisis de la economía capitalista, el desprestigio de los regímenes y de los partidos burgueses, la aparición de personajes “mesiánicos” que propagandizan soluciones simples para problemas complejos y la cobertura que les brindan los medios de comunicación masiva y las redes sociales. Sin embargo, el factor determinante es el rol que cumplen los partidos reformistas cuando llegan al poder. Cuando los gobiernos, socialdemócratas o centroizquierdistas son corruptos, no resuelven las necesidades más acuciantes del pueblo trabajador y benefician a los privilegiados; decepcionan a quienes confiaron en ellos como herramienta de cambio. Por eso es una falsedad que se presenten como “mal menor” o “dique de contención” a las derechas cuando en realidad son los mayordomos que les abren las puertas de las instituciones y normalizan su presencia. El antídoto contra la ultraderecha fue, es y será principalmente la movilización y el enfrentamiento en las calles.

Creciente polarización política y social

El auge de las derechas en el Viejo Continente forma parte de un fenómeno que se evidencia en el Estado de Israel, Estados Unidos, India, Rusia, Brasil, Argentina y otros países, en los cuales la reacción adquirió representaciones políticas. Este es sólo uno de los polos existentes, hay otro polo que se le contrapone, conformado por los trabajadores y los pueblos que luchan en todo el mundo, es más fuerte en las calles pero carece de representación política y de dirección revolucionaria. Solo para tomar algunos ejemplos, en Francia y Reino Unido hubo grandes movilizaciones y huelgas en defensa de los derechos de la clase trabajadora. En Alemania la población marchó masivamente contra la derecha. Y en toda Europa hay continuas manifestaciones contra el genocidio en Palestina, a pesar de la represión y la persecución de los gobiernos. La situación mundial tiene como característica más destacada una creciente polarización política y social que requiere respuestas socialistas y revolucionarias.

Expresiones de la izquierda anticapitalista

En las elecciones de algunos países hubo expresiones de la izquierda radical que, aunque modestas, son dignas de destacar. Es el caso de la primera presentación en Francia del NPA-Révolutionnaires, con la consigna “¡Por un mundo sin fronteras ni patrones, urgente revolución!”. Además, anunciaron la voluntad de participar en las elecciones anticipadas convocadas por Macron e hicieron un llamado postelectoral: ¡Urge una respuesta social de los trabajadores y los jóvenes!

También resaltamos la presentación del Movimiento Alternativa Socialista (MAS) de Portugal, que tuvo entre sus principales postulados: “Fin de los privilegios de los diputados europeos” y “Salario mínimo europeo de 1.300 euros para todos”. En las primeras conclusiones publicadas el MAS resaltó el mérito de haberse presentado, de haber realizado una campaña correcta y de no haber caído en la debacle casi generalizada de la izquierda portuguesa. Es necesario mencionar que también enfrentó la campaña de un grupo que responde a la UIT que, en vez de centrarse en la derecha, se dedicó a atacar a la única lista socialista consecuente en el apoyo a la lucha de los trabajadores y al pueblo palestino.

Desde la Liga Internacional Socialista (LIS) saludamos la presentación de las listas del NPA-R y del MAS, a l@s camaradas que las integraron y la disputa que llevaron a cabo.

La disyuntiva es socialismo o barbarie

Alejados de los proyectos “europeísta” y “euroescéptico” que se ciernen a los marcos del capitalismo decadente y sus regímenes cada vez más autoritarios, es necesario construir un proyecto socialista, de izquierda radical y consecuente. Que apoye las luchas de los trabajadores y los pueblos. Que impulse las movilizaciones, las huelgas y la autoorganización democrática. Que enfrente los planes de la “Europa Fortaleza”, imperialista y desigual, para reemplazarla por una Europa de los trabajadores, los pueblos y la libre Federación de Estados Socialistas Europeos. En el camino de estas tareas estratégicas se definirá si el futuro de la humanidad conduce a la barbarie o hacia el surgimiento de las nuevas direcciones y organizaciones revolucionarias que se necesitan para avanzar al socialismo.

Congreso de la RSL de Kenia

Del 21 al 23 de este mes en Nairobi, tendrá lugar el Congreso de la Liga Socialista Revolucionaria de Kenia, sección de la LIS. Participarán trabajadores, mujeres y jóvenes de distintos lugares del país y contará con la presencia de representantes de distintos países africanos. Por la dirección de la Liga Internacional Socialista estará presente nuestro compañero Alejandro Bodart. Luego de este importante evento, se publicarán en la web de la LIS los documentos y conclusiones más importantes para socializarlos en toda la corriente.

Nota publicada en la web de la Liga Internacional Socialista https://lis-isl.org

 

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¿Qué festejan de Biden? https://mst.org.ar/2021/05/12/que-festejan-de-biden/ Wed, 12 May 2021 21:42:18 +0000 https://mst.org.ar/?p=29752 En su discurso por los 100 días al frente del gobierno de Estados Unidos, Joe Biden anunció, entre otros temas, el plan de empleo «American Jobs Plan» y pidió liberar las patentes. Ante esto sectores del gobierno nacional, empezando por la propia Cristina Fernández, elogiaron sus medidas como muy «progres». ¿Es tan así? ¿Qué oculta la política de Biden para la economía yanqui y qué relación tiene con las economías y la vida de las y los trabajadores del resto de los países, en especial de América Latina?

Escribe: Cele Fierro

A los medios nacionales no les sorprendió tanto el discurso del presidente estadounidense, sino que se hicieron eco del hilo de tuits de la vicepresidenta, y luego, tras el discurso de Alberto Fernández que hizo referencia al pedido de Biden por la ley de sindicalización, lo nombró como «Juan Domingo Biden» y entonces las redes explotaron.

Por fuera de las tendencias en la red social del pajarito, es bueno hacer un par de reflexiones para quienes ahora creen que el jefe del imperialismo yanqui se transformó en «progre» y que, además, el peronismo hoy defiende las banderas de la clase trabajadora y la justicia social, la soberanía política y la independencia económica. No es así.
Lo primero que no dicen es que en el país del norte el ejercicio 2020 cerró con un enorme déficit fiscal, de 3,13 billones de dólares, un 218% mayor al año anterior. Quizás asusta menos que en nuestro país, ya que allá tienen la máquina de emitir «verdes». Pero su déficit lo pagará el pueblo norteamericano y muchos otros pueblos del mundo con más ajuste, porque la economía de EE.UU. está profundamente ligada a la explotación de la clase obrera en todo el planeta.

Norteamérica succiona los dólares del resto del mundo a través de las corporaciones que explotan a las y los trabajadores en otros territorios, y envían las divisas a sus casas matrices, y también vía el cobro de las fraudulentas deudas externas y sus intereses. No hay que perder esto de vista ni por un segundo. Mientras apoyamos a los trabajadores yanquis a organizarse por sus derechos, como acá, no olvidamos nunca que los jefes del imperialismo dan a veces algunas concesiones buscando frenar el descontento que tuvo su punto más alto en la rebelión ante el asesinato de George Floyd, y tampoco olvidamos que pueden hacerlo gracias a que expolian y explotan a los pueblos y territorios de todo el mundo. Conclusión: nada que festejarle al imperialismo.

Ahora bien; cuando desde la izquierda planteamos la necesidad de liberar las patentes de las vacunas contra el COVID nos decían que son ideas utópicas. Pero cuando lo plantea Biden corren a decir «¡sí señor, eso hay que hacer!» Y vuelven a festejarlo. La pregunta nuevamente es: ¿qué festejan? El pedido de Biden al que se sumaron mandatarios de la Unión Europea y Rusia no obliga a la OMC a ponerles fin a las patentes ni se hará de forma automática. Recién en su próxima reunión, el mes que viene, pondrán el tema en discusión. Mientras siguen muriendo millones, ese pedido termina siendo un saludo a la bandera… yanqui, por supuesto.

Pero, además, ese pedido de Biden esconde que su administración ya acaparó el 30% de las vacunas a nivel mundial y que mientras se jacta de los porcentajes de su población vacunada hay decenas de países que no han visto llegar ni una sola dosis.

Sólo por referenciar la situación de nuestro país, las vacunas que se produjeron en nuestro territorio se fueron a EE.UU., mientras que acá solo el 3% de la población tiene las dos dosis y ni siquiera se ha llegado a vacunar a todo el personal esencial. Ahora el gobierno nacional festeja el posible regreso de 4 millones de dosis, de las producidas en Garín, pero omite decir que ya se llevaron más de 70 millones. Insisto: nada que festejar.

No hay un imperialismo bueno ni uno menos malo. Es nuestro mayor enemigo, es el enemigo de todos los pueblos, es el gendarme del mundo que bombardea y mantiene tropas en todo el planeta, el que nos explota y nos oprime para seguir beneficiándose y garantizando el ingreso de divisas a las corporaciones que defiende.

Por eso no le festejamos nada y rechazamos la política de la burguesía dependiente y de los sectores políticos, empezando por el macrismo, que no sólo son sumisos sino devotos del imperialismo. Y tampoco inquieta que quienes años atrás aclamaban «Braden o Perón» ahora hayan pasado al «Braden o Biden», mostrando que su antiimperia-lismo hoy es de cartón pintado. Por eso llamamos a quienes verdaderamente levantan las banderas antiimperialistas a rechazar esa política de elogios al jefe del imperio y a sumarse a una pelea consecuente contra los mandatarios de la continuidad y la profundización de las desigualdades.

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Acuerdo de libre comercio Unión Europea – MERCOSUR. Paremos esta nueva entrega https://mst.org.ar/2019/07/04/de-libre-comercio-union-europea-mercosur-paremos-entrega/ Thu, 04 Jul 2019 21:56:58 +0000 https://mst.org.ar/?p=18836 En la reciente cumbre del G20 realizada en Osaka, los representantes de los países del Mercosur, con Bolsonaro y Macri a la cabeza, firmaron con la Unión Europea un acuerdo de libre comercio que, de implementarse constituiría un salto en la colonización de nuestros países. Hay que parar este pacto neo colonial.

Ni «gran acuerdo» para el comercio y el desarrollo, ni gran «movida táctica» aprovechando las contradicciones de la UE y las disputas interimperialistas. Lo único de «histórico» de este tratado es que de avanzar en su implementación (tienen que votarlo antes el Parlamento Europeo y los congresos de los treinta y dos países involucrados) entraría en el
rubro de grandes pillajes coloniales como el tratado Roca-Runciman o la estafa de la eterna deuda externa.

Un modelo neocolonial

Entre sus puntos centrales, «el acuerdo acaba con el 91% de los aranceles que Mercosur imponía hasta ahora a los productos que llegaban desde Europa, un ahorro de hasta 4.000 millones de euros anuales para las empresas europeas. A la vez, la Unión Europea eliminará el 92% de sus aranceles actuales a productos del Mercosur.» (Diario 26, 20/06/2019)

Prometen una importante liberación del comercio para las exportaciones agrícolas del Mercosur, que serán en un 80% eliminadas de todo tipo de aranceles; y una liberación comercial para el 100% de las exportaciones industriales, pesando aranceles solo sobre un 20% de ellas. Mientras que los europeos obtendrán un 90% de liberación de productos industriales en un escalonamiento de 15 años.

Así, tras una falsa imagen de equidad y compensaciones, en realidad lo que sus defensores ocultan es la desproporción de la capacidad industrial, tecnológica y de la concentración capitalista de las multinacionales y estados europeos, con la que los países latinoamericanos no pueden competir.

El acuerdo otorga a las corporaciones todo tipo de facilidades para invertir en igualdad de condiciones con las empresas locales, tanto en el sector productivo como de servicios, en el ámbito privado como en los contratos del Estado, en las transferencias y asistencias financieras, en el comercio electrónico para que sus ventas por internet inunden nuestros mercados sin ninguna traba, en la inversión y extracción en metales raros, etc. Se ablandan todos los mecanismos de control y certificación (por ejemplo, podrían entrar, ante la falta de controles, productos que incluyan gran parte de su fabricación y componentes fuera de la UE, favoreciéndose las operaciones de triangulación), entre otras concesiones a los amos imperialistas.

De aplicarse el tratado caerían todas las protecciones del Estado hacia recursos estratégicos tales como el transporte marítimo, los servicios audiovisuales, energéticos, financieros. Se liquida el mantenimiento del poder de compra estatal como recurso para promover un desarrollo de la industria y la obra pública independiente. Se habilita el reclamo de patentes por parte de la UE, impidiendo el desarrollo de medicinas genéricas por parte del Estado, etc.

Concentración de capital para unos pocos y pobreza para la mayoría

Hay empresarios adalides de este proceso de «transformación» que advierten que podrían quebrar muchas empresas «no competitivas». Así lo han señalado el presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi, o Grobocopatel, uno de los sojeros más grandes del país: «hay que permitir que haya sectores que desaparezcan», declaró recientemente.

También se han alzado voces de sectores que reflejan a negocios capitalistas locales afectados por lo leonino de la apertura pactada. Así lo refleja BAE Negocios del 28/06/2019: «El intercambio con Europa ya es muy deficitario (llegó a marcar un déficit de u$s 3.300 millones en 2013) y puede serlo mucho más»(…) «en la balanza manufacturera, que llegó a superar los u$s 9.000 millones de saldo negativo»(…) «lo que exportó Argentina a Europa el año pasado, un 59% fueron manufacturas agropecuarias de bajo valor agregado.»(…)»De las importaciones, en cambio, un 92% fueron manufacturas elaboradas con alto valor agregado.»

«El acuerdo que Macri quiere apurarse a suscribir, por lo poco que saben los empresarios, no ofrecería a los productores argentinos de alimentos suficiente acceso al mercado europeo como para neutralizar los ingentes subsidios que refuerzan la competitividad de los agroalimentos del Viejo Continente, estimados en 110.000 millones de dólares por año.»

La disputa interimperialista por la plusvalía mundial

En la reciente Cumbre del G20, bajo las formas de «proteccionismo» o de impulso al «libre comercio», que se expresaron en las negociaciones y peleas entre EEUU, China, la UE, Japón, etc., lo que se estuvo disputando es quién se queda con mayores tajadas de la explotación de los trabajadores y los pueblos del planeta. Este acuerdo neocolonial es hijo de esa fuerte disputa interimperialista por la ganancia capitalista.

Las consecuencias de estos planes son la destrucción de una parte de las fuerzas productivas locales, la concentración cada vez más monopólica de los capitales, el desempleo, la baja salarial, la pobreza, la flexibilidad laboral, destrucción del sistema previsional y de todo salario social, acompañada de una fuerte depredación ambiental, con tal de aumentar los márgenes de ganancia capitalista.

Movilizar para frenar la ratificación del acuerdo

Cristina anhelaba en el 2014 que se pudiera concretar el tratado con la Unión Europea. Sus presidentes y ex presidentes de centro izquierda amigos como Evo Morales o Pepe Mujica han festejado su firma reciente. Ahora, oportunismo electoral mediante, Alberto
Fernández, Kicillof, Máximo Kirchner, han salido a criticarlo. Lo mismo han hecho la mayoría de dirigentes sindicales que han dejado pasar los ajustes de Macri y apoyan la fórmula Fernández – Fernández. Que declaren su disconformidad no debe despertarnos
ninguna confianza. Son los mismos dirigentes que recientemente reunidos con los funcionarios del FMI han manifestado su voluntad de «renegociar» y «pagar» la ilegítima deuda externa argentina.

Son los que defienden, con el argumento de normalizar nuestra situación con los inversores capitalistas, el pago de miles de millones completamente ilegítimos al Club de Paris (en el caso de Kicillof), y que le dieron quorum a Macri para que le pague a los fondos buitres. Los que han hecho un frente con los dirigentes y gobernadores del PJ que le han permitido gobernar a este gobierno y le votaron entre tantas cosas, el Presupuesto 2019, que consagra el impagable nuevo acuerdo con el FMI.

Aunque en las últimas horas los medios advierten sobre las objeciones de Macron y el «error» de Macri de presentar como terminado un acuerdo que necesita múltiples negociaciones más, no debe minimizarse este intento por someternos a un convenio de
hambre y entrega.

Solo la movilización de los trabajadores y los pueblos, como la que logró parar el ALCA, podrá frenar este nuevo intento de rapiña imperialista, e imponer un programa anticapitalista que, como propone el MST en el FIT Unidad, arranque de la ruptura con el FMI, nacionalice la banca y el comercio exterior, para desarrollar un modelo de desarrollo independiente, al servicio de las mayorías populares.

Gustavo Giménez

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Brexit: entre la disputa y la crisis política https://mst.org.ar/2017/08/16/brexit-disputa-crisis-politica/ Wed, 16 Aug 2017 13:33:49 +0000 https://mst.org.ar/?p=9661  

Mientras los calores del verano en el Viejo Mundo llegan a los 40 grados y la primer ministro británica Theresa May regresa de sus vacaciones en Los Alpes, los tironeos entre la burguesía de la UE y la británica en torno al Brexit, hacen subir aún más la temperatura y amenazan terminar con la carrera de la actual capitana del imperio británico.

No es para menos. En las reuniones de la semana pasada entre los negociadores del Brexit, David Davies por el gobierno conservador inglés y Michel Barnier por la Unión Europea, se debatían de montos de entre 40.000 y 75.000  millones de euros de indemnización británica para no abandonar el Mercado Común.

La posición de la UE es no avanzar en los acuerdos comerciales pos ruptura antes de haber acordado sobre los derechos de los ciudadanos británicos y comunitarios, el status de la frontera que divide Irlanda del Norte  del resto de Irlanda y el monto de la indemnización británica. La británica es al revés, empezar por el acuerdo comercial para luego cerrar lo otro.

La situación es compleja y si no se acercan las posiciones hacia fines de Agosto,  hoy  muy distantes pese a las concesiones inglesas, la crisis puede costarle la cabeza a Theresa May y deteriorar mucho el curso de una negociación clave para los intereses de la burguesía británica y europea en su conjunto.

Estamos ante una tensa negociación, donde cada uno de los bloques intenta quedarse con un pedazo lo más grande posible de la torta capitalista en juego, aun cuando sus escarceos puedan desembocar en una fuerte crisis política que perjudique a ambos intereses imperialistas en el transcurso  de la misma.

En medio del tironeo, el próximo 7 de Setiembre, el Parlamento británico debe decidir sobre la derogación del “Great Repeal Bill” (revocación de poderes de la UE), uno de los pasos legales necesarios para la ruptura.

Los desacuerdos son tantos, que se especula que Theresa May puede recurrir a los atributos para gobernar por decreto (usando la “cláusula de Enrique VIII”), ante la amenaza de Corbyn de bloquear la ley si no tiene garantías para salvaguardar los derechos ambientales y de los trabajadores en el proceso de ruptura.

La magnitud de la crisis por el Brexit

Gran Bretaña es una de las piedras fundamentales del andamiaje europeo y su retiro del mismo significa un cimbronazo difícil de asimilar por uno de los imperialismos dominantes del planeta.

Veamos: “La City en Londres ha visto crecer exponencialmente suparcela del mercado financiero y hoy acapara 41 por ciento de las operaciones en el mercado mundial de divisas, 18 por ciento de los activos de los fondos de cobertura y cerca de la mitad del mercado mundial de derivados con intereses.”(…)”Bloomberg estima que el Reino
Unido controla el 75 por ciento de todas las transacciones en derivados denominadas en euros, algo así como 930 mil millones de euros diarios.”
(Alejandro Nadal, Sinpermiso, 06/08/2017).

El retiro del Reino Unido de la UE significará la pérdida de 2,6 billones de euros menos en la economía de la comunidad europea que estribaba en los 14,2 billones de euros, constituyendo una reducción del 17%. Así hace retroceder la participación europea en el comercio mundial del 22% al 18,2%, y con el Brexit la UE dejará de percibir los 18.700 millones de euros que Gran Bretaña aportaba anualmente. (Datos de la BBC, 24/06/2017)

Una difícil  negociación
Las negociaciones «no han empezado bien», señaló Sir Simon Fraser, jefe del servicio diplomático británico hasta 2015. Lo cierto es que el gobierno del Reino Unido se ha debilitado y dividido luego del triunfo del Brexit en el plebiscito primero y perdiendo el control del Parlamento hace pocos meses, después.

 

A medida que se desarrollan las negociaciones, frases como la de May sobre que “concluir las negociaciones con la Unión Europea (UE) sin un acuerdo sería mejor que hacerlo con ‘uno malo’” y la posibilidad de un “Brexit duro”, van
cediendo a las exigencias de la UE sobre la necesidad de que Inglaterra aboné una suculenta indemnización si quiere seguir en el Mercado Común, el sometimiento a la jurisdicción de los tribunales europeos para resolver litigios, al resto de las exigencias sobre un acuerdo en torno a la frontera entre las dos Irlandas  y la circulación de personas.

El curso de un posible convenio por ahora es incierto en el medio de tanta crisis política y disputa de intereses económicos. La intención de la primer ministra conservadora para lograr un acuerdo comercial flexible por tres años (que superaría la fecha de 2019 en que debería consumarse la ruptura formal) parece por ahora algo improbable sin grandes concesiones británicas.

No está de más mencionar que debemos sumar a las cifras arriba mencionadas, que existe un voluminoso intercambio comercial entre el Reino Unido y la UE, que según el ministro Davis, suma 520.000 millones de euros anuales entre importaciones y exportaciones.

La crisis del gobierno conservador y el fenómeno Corbyn

Algunos analistas dicen que Theresa May aún se sostiene, después de haber perdido el control del parlamento en las últimas elecciones y tener que acordar para sostenerse con el DUP, el xenófobo partido unionista de Irlanda del Norte, porque la burguesía británica no tiene aún un recambio claro.

De hecho May se haya a tan solo 7 votos de perder el control parlamentario y el último sondeo organizado por el diario The Times la ubican con un 55% de rechazo y solo un 25% de aceptación entre la población. La crisis conservadora es tal que los analistas sostienen que si Theresa May no logra llegar a la convención del partido del 1º de octubre con una negociación encaminada sobre el Brexit, puede rodar su cabeza. Ya se especula sobre sus posibles sucesores.

Y por si esto fuera poco, en el medio de estas crisis comenzó una campaña de un sector llamado “leave.EU” para presionar al Parlamento con el objetivo de acelerar la salida del Brexit, en la medida que se hacen patentes las vacilaciones del gobierno británico. Otros en cambio, como el laborista y blairista David Miliband, vienen planteando la necesidad de hacer un segundo referéndum en el 2019 con el objetivo de frenar la salida de la UE.

Contra lo que opinaron distintos sectores de la izquierda que, confundidos por las declaraciones xenófobas que el UKIP vertió en la campaña del Brexit, sostenían que había que estar en contra u abstenerse en la votación, los compañeros del trotskista Partido Socialista de Inglaterra insisten en que: “El mercado único de la UE…firmado por Maggie Thatcher, no se conoce por proteger a la gente del ‘capitalismo sin restricciones’! Pregunte a la clase obrera griega si se siente protegida de sus ‘excesos’” (…) ”El mercado único es neoliberal, pro-austeridad y anti-obrero”.

Lamentablemente, si en esa oportunidad la justa bandera de abandonar ese engendro imperialista que es la Unión Europea quedó en manos de una corriente xenófoba, ya superada por la realidad, mucho tiene que ver con la traición de Syriza, que se negó a romper con los banqueros alemanes y los planes de ajuste, cuando el pueblo griego así lo había resuelto en el masivo plebiscito de esos tiempos.

Contra la opinión de los que señalaban que Gran Bretaña había girado a la derecha, los trabajadores y los pobres de ese país vieron la oportunidad con el Brexit de golpear al imperialismo europeo y a su propia burguesía. Actitud que ratificaron en las últimas elecciones al debilitar hasta el extremo al gobierno conservador votando por el ala
izquierda y el programa anti austeridad y de reformas sociales de Jeremy Corbyn.

La votación a favor del Brexit,  lejos de conformar un giro a la derecha, ha colocado a la burguesía británica y europea en una de las crisis más profunda de las últimas décadas, tirando por tierra un proceso de acuerdos inter burgueses de más de 70 años. Entre ellos los llamados “acuerdos de paz” de Irlanda del Norte, ahora cuestionados por las concesiones al unionista DUP, tan criticado por el pro unidad irlandesa Sin Fen, que quedó a pocos votos de ganar las últimas elecciones regionales.
Por las grietas que deja esta profunda crisis, se cuelan fenómenos de corrimiento hacia la izquierda como el que se personificó en Corbyn, un dirigente que, contra toda la plana mayor blerista del Partido Laborista, ha reunido en sus campañas a miles de mineros y trabajadores, y fundamentalmente a una gran franja de la juventud. Se trata de miles de jóvenes que ven la posibilidad de cambiar el viejo régimen político británico y que fueron una base fundamental para el ascenso del actual jefe del laborismo.

Más allá de las limitaciones de este fenómeno y de la necesidad de seguir su evolución, es una expresión de las oportunidades que genera esta situación para construir una alternativa anti capitalista.
Gustavo Giménez

 

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