Ningún aborto debe ser punible

El tema aborto vuelve a la palestra. En la Legislatura porteña hubo un fuerte debate y el PRO bloqueó una ley para regular los casos no punibles. Macri dictó un protocolo restrictivo, como hizo De la Sota en Córdoba. Los K critican al macrismo, pero en el Congreso frenan la ley de despenalización del aborto. La cúpula de la Iglesia presiona para evitar todo posible avance. La pelea se calienta…

Vilma Ripoll

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El martes 4, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, participé de una concurrida reunión de la Comisión de Salud cuyo tema fue la regulación de los abortos no punibles, que a partir del fallo de la Corte Suprema incluyen los casos de violación. El debate fue acalorado y mostró con toda claridad las tres posturas políticas centrales que existen respecto de los casos no punibles y del aborto en general.
Una posición es la del PRO. Sus diputados presentaron tres proyectos distintos, todos restrictivos, y con la excusa de que «falta más discusión» trabaron el avance de una ley para los casos no punibles. Para cortar todo debate legislativo, esta semana Macri y su ministro de Salud dictaron la Resolución 1.252, que pone obstáculos injustificados igual que el reciente protocolo cordobés. El macrismo busca restringir hasta la mínima regulación para los casos ya legalizados por la Corte.
El bloque K acepta regular el aborto no punible con menos requisitos, pero se niega a ir más allá de los casos de violación porque obedece la orden de Cristina de impedir la ley nacional de aborto seguro y gratuito. Ante nuestras críticas, la diputada María José Lubertino respondió que la línea de «ir ahora por el no punible» y dejar «para después» el derecho al aborto era «la estrategia decidida por el movimiento de mujeres». Fue abucheada por todas las mujeres presentes, porque eso no es verdad.
El diputado Alejandro Bodart expuso nuestro planteo. Aun dispuesto a apoyar el dictamen opositor al del PRO, desnudó la responsabilidad del gobierno nacional en negar la ley de aborto. Si se aprobara, no harían falta normas locales. Señaló que los casos no punibles en la Ciudad no son ni 10 al año, mientras que hay unos 40.000 abortos. Y planteó que incluso sin ley nacional la Legislatura podría legislar que ningún aborto sea punible, tal como plantea su proyecto de ley. Se llevó los mayores aplausos del público.

Vamos por nuestro derecho a decidir

Ante los protocolos porteño y cordobés, y estando en danza la reforma del Código Civil, la Curia salió de nuevo al ruedo. El cardenal Bergoglio tildó de «lamentable» la restrictiva resolución macrista. Como dijo Bodart, «más lamentable aún es la retrógrada intromisión clerical. Es urgente establecer la total separación de la Iglesia del Estado. Es inaceptable que a esta altura de la historia la cúpula católica siga pretendiendo imponer sus dogmas contra los derechos de las mujeres.»
De cara al 27º Encuentro Nacional de Mujeres que se hará del 6 al 8 de octubre en Posadas, y pese a todos los obstáculos políticos y confesionales, las mujeres tenemos que unir fuerzas para exigir que se apruebe la ley de derecho al aborto legal, seguro y gratuito.