Defendamos al pueblo catalán

 

En respuesta a la Declaración de Independencia del Parlamento catalán, el Senado español decidió aplicar con toda su fuerza el anti democrático artículo 155 de la Constitución franquista del 78, que habilitó al Consejo de Ministros de Rajoy a intervenir el gobierno autónomo de Cataluña. Este, que ya había intervenido las finanzas de Cataluña,  destituyó a su presidente Carles Puigdemont, sus ministros, disolvió el parlamento con la excusa de llamar a unas anti democráticas elecciones autonómicas para el 21D, descabezó e intervino la policía catalana, los Mossos D’ Esquadra, entre otras instituciones.

Rajoy y Felipe VI, con el apoyo entusiasta de Ciudadanos y vergonzante del PSOE, tienen la clara intención de avanzar hasta donde puedan con el objetivo de cortar de cuajo la voluntad de un pueblo que ha decidido autodeterminarse como República independiente e iniciaba un proceso constituyente.

Al servicio de esto amenazan con el uso de las FFAA españolas, si los miles de guardia civiles y de policías nacionales que tiene destinados como un ejército de ocupación en el territorio catalán no le alcanzaran. Y ante las dificultades para suplantar todo el complejo aparato estatal autonómico de funcionarios en forma inmediata, intentan intimidar a los que pretendan insubordinarse, con sanciones que van desde no pagarles el sueldo, a los despidos o directamente la cárcel.

En su arremetida represiva el régimen ha empezado a detener a los dirigentes de la causa independentista. El jueves 2/10  la Juez de la Audiencia Nacional española, Carmen Lamela, dictó la prisión sin derecho a fianza de Oriel Junqueras, el vicepresidente del gobierno autonómico de Cataluña y de siete ministros, Jordi Turull, Raúl Romeva, Josep Rull, Dolors Bassa, Meritxell Borrás, Joaquim Forn y Carles Mundó, acusados de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos. Delitos penados con 30 años de prisión. También fue procesado el ministro Santi Vila, dejado en libertad condicional luego de pagar una fianza de 50.000 euros.

La detenciones de Junqueras y los ministros se suman a la prisión de los dirigentes de la Asamblea Nacional Catalana y de Ómnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, con lo cual suman ya diez, los presos catalanes presos por el “delito” de defender el derecho de su  pueblo a decidir y acatar el mandato de las urnas, en las  que los catalanes decidieron en forma soberana el pasado 1º-O.

A las detenciones anteriores debemos sumarle también el pedido de extradición que pesa sobre el presidente Puigdemont y los ministros refugiados en Bruselas, emitido por la jueza Lamela a las autoridades belgas y de la Comunidad Europea y la persecución sobre Carme Forcadell y  la Mesa del Parlament.

Estas detenciones desnudan las mentiras de Rajoy y el régimen español cuando hablan de “mesura” para abordar la crisis catalana. De un “proceso democrático” de miras a las elecciones del 21D. Muestran la esencia del verdadero “golpe de estado” que el régimen español ha realizado al destituir a las autoridades legítimamente elegidas por el pueblo de Cataluña, con el objetivo de impedir su derecho a independizarse del Estado Español.

Tanta brutalidad solo puede explicarse por la grave crisis de legitimidad y el cuestionamiento en que se encuentra  el régimen bonapartista español, luego de la importante resistencia popular y de los indignados a sus políticas de ajuste para intentar restablecer las ganancias del capitalismo ibérico a partir de la crisis global del 2008.

Un régimen bonapartista surgido de la antidemocrática Constitución del 78, gracias a la complicidad de las direcciones del pueblo español, el PSOE, el PC y los “nacionalismos” oportunistas de aquel entonces, que le permitieron perpetuarse a los herederos del franquismo, apoyando a la monarquía y traicionando a todos los que dieron su vida en la lucha anti fascista peleando por una república democrática.

La población catalana ha respondido en forma inmediata a estos atropellos. Miles se concentraron el mismo día de las detenciones en Barcelona y el viernes 3 un masivo cacerolazo, una multitudinaria concentración en Barcelona y movilizaciones en los pueblos y ciudades de Cataluña, han exigido la realización de una huelga general para el 8N y una gran manifestación para el 12N, para obtener la libertad de los presos políticos y contra la aplicación del artículo 155.

Al interior de España y a  nivel internacional una gran cantidad de organizaciones y personalidades se han pronunciado contra este nuevo ataque del régimen español. Y aunque ahora el PP intente “despegarse” de lo resuelto por la jueza Lamela tras el falaz argumento de la “independencia” de la Justicia, a nadie escapa que estas prisiones son la consecuencia directa de la aplicación del artículo 155 y la decisión de ignorar el elemental derecho de los pueblos a la autodeterminación.

Lo que está en juego en España y Cataluña, afecta a todos los trabajadores y los pueblos del mundo que luchan contra la represión y el desconocimiento de sus derechos democráticos por parte de regímenes abiertamente dictatoriales o por otros que con un falso ropaje democrático no dudan en atropellar las libertades más elementales cuando los intereses de las multinacionales capitalistas que representan peligra,  como es el caso del gobierno, el régimen y el Estado monárquico español.

Por eso los abajo firmantes, nos sumamos a las voces que a nivel mundial repudian estas detenciones y persecuciones y llamamos en forma amplia y unitaria, a todas las organizaciones y personalidades que defienden las libertades democráticas a realizar una fuerte campaña exigiendo la libertad inmediata de los presos catalanes, el cese de las persecuciones sobre los funcionarios independentistas, que se anule la aplicación del artículo 155 y que se respete el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán, su derecho inalienable a decidir su destino y a constituirse en república independiente, como ha sido su voluntad mayoritaria expresada legítimamente en las urnas.                                                                                                                           

Movimiento Socialista de los Trabajadores de Argentina

Marea Socialista de Venezuela

Movimiento de Esquerda Socialista – PSOL de Brasil

Bloque de Anticapitalistas Movilizados de Chile

Alternativa Socialista de Paraguay

MPGT de Perú

Rumbo Socialista de Uruguay

Movimiento al Socialismo de Panama

La Commune de Francia

SMOT de Bielorusia