Alberto Fernández en Santa Cruz: Si el modelo es Alicia, la frustración está garantizada

 

Alberto Fernández en Santa Cruz:

Si el modelo es Alicia, la frustración está garantizada. Y el ajuste también

Las primeras actividades de Alberto Fernández estrenando su flamante traje de pre candidato a presidente fueron en la provincia de Santa Cruz junto a Alicia Kirchner, a quien puso de ejemplo por “su ingenio para ordenar las cuentas de la provincia y calmarla socialmente”. Toda una definición política del rumbo al que aspira y que permite delinear la hoja de ruta de un futuro gobierno de Unidad Ciudadana.

Efectivamente Santa Cruz ordenó sus cuentas, de presupuestos deficitarios los dos primeros años de gobierno de Alicia pasó a tener superávit en los últimos dos. Lo que no puede dejarse por fuera de cualquier análisis es la forma en que lo consiguió y en ese sentido la respuesta no puede entusiasmar a nadie que defienda los intereses de la clase trabajadora. El ajuste realizado por Alicia para ordenar las cuentas no fue sobre las mineras que tuvieron exportaciones récord en dólares los últimos cuatro años, tampoco sobre las petroleras que gozaron del aumento de los precios y la mega devaluación, ni sobre las pesqueras que saquean las costas de la provincia y aumentaron su facturación, menos aún sobre los grandes terratenientes. Todos estos sectores, las grandes corporaciones que desde hace 30 años saquean las riquezas de la provincia y “se la llevan en pala” siguieron siendo los grandes beneficiarios del actual gobierno del FPV. El ajuste recayó sobre los y las trabajadoras de la provincia que sufrimos en cuatro años la pérdida de casi el 100% de nuestro poder adquisitivo. Hoy la mayoría de los trabajadores y trabajadoras que dependemos del Estado provincial nos encontramos bajo la línea de pobreza.  Por eso Alberto Fernández no es el primero en elogiar a la gobernadora, ya lo hicieron mucho antes Macri y Frigerio.

La calma social reivindicada por Fernández tampoco es motivo de festejo para el pueblo santacruceño, porque no es consecuencia de una mejora en las condiciones de vida. Es producto, por un lado, del pacto con las direcciones burocráticas de algunos de los principales gremios (ATE en particular) que no es muy distinto al de Macri con la CGT.  Y por otro lado por la represión y fundamentalmente la judicialización de la protesta social que incluye decenas de procesados, entre ellos docentes, estatales, petroleros y hasta jubilados.

El próximo gobierno nacional tendrá una situación muy distinta al del periodo 2003/2015. La crisis capitalista mundial lejos de generar las condiciones favorables que tuvo aquel período por los altos precios de los comodities preanuncia un achicamiento del mercado mundial y menor ingreso de divisas. Frente a esta realidad hay dos opciones: o tocar los intereses de las corporaciones, banqueros y especuladores o ajustar al pueblo que vive de su trabajo. Alicia eligió la segunda opción y Fernández la elogia por eso.  Anuncios de una nueva frustración para quienes crean que puede haber soluciones a la situación de las mayorías con la fórmula Fernández-Fernández.

Emilio Poliak