Tucumán: lo mismo que a George Floyd

Otro brutal asesinato de la policía tucumana se produjo el 24 de junio, fue a Walter Ceferino Nadal cuya autopsia determinó que fue asfixiado con la rodilla, luego de haber sido detenido en la calle, en pleno centro, con el mismo modus operandi que la policía yanqui mató a George Floyd. Hubo testigos y videos que lo confirman. Se trata de un homicidio doblemente agravado. En primer lugar por el estado de indefensión de la víctima en el momento del hecho, y además pòr la condición de Funcionarios públicos de sus autores (lo mismo que en el caso de Luis Espinoza). El Ministro de Seguridad , en lugar de investigar el hecho salió en defensa de los uniformados aduciendo que habían actuado dentro de los “protocolos” vigentes.
Hace poco conmovió al país, otro brutal asesinato policial, fue desaparecido y asesinado Luis Espinoza, por un disparo en la espalda, por lo cual están detenidos 9 policías que estaban de civil y golpearon brutalmente también a su hermano Juan, hechos ocurridos en un paraje de Monteagudo. Su cuerpo fue ocultado y tirado en una bolsa en el límite montañoso con Catamarca. El negocio de las coimas policiales por las carreras cuadreras de caballos es la turbia causa que parece estar detrás de este brutal crimen que nos recuerda al accionar de la dictadura.
Estos graves hechos, son parte de un aparato policial, formado en la dictadura, por el Bussismo, que viola permanentemente los derechos humanos. Se rige con normas como la ley Orgánica de 1970, y la ley de Contravenciones que es anticonstitucional. Es la policía del gatillo fácil, la que mató a Facundo Ferreyra, un niño de 11 años asesinado por la policía. Es la policía cuyos importantes ex jefes Nicolás Barrera y Hèctor Brito, y el ex secretario de Seguridad Di Lella, fueron condenados por encubrimiento en el femicidio de Paulina Lebbos, aún no resuelto.

Estamos padeciendo cotidianamente esta situación, Esta violencia e impunidad se agravaron con la cuarentena, donde como en todo el país se le dio enorme poder a la policía y Gendarmería. En nuestra provincia, los detenidos fueron más de 6.000, puestos en inhumanas condiciones en complejos deportivos. Como ejemplo de esta brutalidad, fue viralizado la golpiza recibida por un anciano que andaba en bicicleta y tirado brutalmente al suelo por policías que supuestamente nos protegían de enfermarnos.
Toda la política del gobierno nacional como el provincial de que los policías recorran los barrios o entreguen alimentos, tiene como objetivo central naturalizar su presencia, para justificar el control y la represión. Es un plan global que necesitan los gobiernos, ante las luchas que hubo y las que se vienen contra el ajuste y la explotación encubiertas detrás de la cuarentena y la pandemia.

El sistema capitalista y sus gobiernos entrenan en todo el mundo igual al aparato represivo. El Pentágono, la CIA, son formadores de represores y asesinos.
Por eso ahora nos encontramos con estas dos muertes, una en Minessota, EEUU y otra en Tucumán de igual accionar policial.
La respuesta al asesinato brutal de George Floyd fue la movilización en 140 ciudades en EEUU y en muchos paises. Y una crisis política del gobierno de Trump, que sigue expresándose ante el hartazgo ante la represión racista.
En Tucumán el rol nefasto policial es cotidiano. El actual ministro de Seguridad, ya tiene dos muertes bajo su responsabilidad directa, así como abusos y miles de detenciones en la cuarentena.
Desde el MST en el FIT Unidad en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, convocamos a acciones por Luis Espinoza, y a un acto hoy lunes en Plaza Independencia ante esta grave situación, que acaba de finalizar (ver fotos).

Creemos imprescindible realizar un plan de acción coordinado con organizaciones de derechos humanos, agrupaciones feministas, centros de estudiantes y partidos de izquierda, para enfrentar movilizados este accionar represivo y exigir:
Justicia para Walter Nadal. Justicia para Luis Espinoza.
Basta de violencia e impunidad policial . Fuera el ministro de Seguridad Maley. Hay que desmantelar el aparato represivo. Destituir a todos los comisarios formados en la represión y a todos los agentes que participaron de hechos violatorios a los derechos humanos. Para llegar a la verdad y a la justicia, y terminar con la impunidad, es necesario formar una Comisión investigadora independiente que investigue todos los casos de impunidad.
Junto con estas medidas, es nuestra propuesta una democratización profunda del actual aparato policial, donde se elijan por voto popular a los comisarios, y que en cada barrio haya un control social de su accionar.

Lita Alberstein