LGBTI: respuesta a las mentiras del PO

En el movimiento LGBTI, en sindical y otros frentes

PO; sectarismo + burocratismo: retroceso

En una nota reciente (1), el PO y su agrupación LGTBI 1969 nos lanzan una sarta de acusaciones. Aquí refutamos todas esas excusas y mentiras, que en realidad buscan ocultar nuestro protagonismo y el fracaso de su accionar sectario y burocrático.

En la invitación a nuestra charla del Día del Orgullo, entre los logos del flyer, omitimos poner Libre Diversidad “en la” Federación Argentina LGBT y MST “en el” FIT Unidad. Pero nadie se confunde: todo el activismo LGBTI conoce que nuestra agrupación LD integra la Federación y que nuestro partido integra el FIT-U. Sólo el PO-1969 “se confunde” con tal de atacarnos. Veamos:

Mentira 1. Dicen que el evento del 28J lo convocó “el MST junto a la FALGBT”.

Falso. Aunque tenemos todo el derecho de convocar a lo que queramos y con quien queramos, ese exitoso conversatorio con más de 400 participantes lo convocó Libre Diversidad-MST.

Mentira 2. Dicen que la FALGBT es un “frente único entre variantes patronales”.

Falso. El PO tiene una incomprensión estructural hacia todos los movimientos sociales progresivos como el de las mujeres, lxs LGBTI, el ambientalismo u otros, en donde participan sectores de distintas clases y actúan corrientes políticas de todo tipo. En esos movimientos surgen procesos o espacios de unidad de acción o de coordinación, que sin excluir el debate y la delimitación política ayudan a movilizar por puntos correctos. Un ejemplo es la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, surgida hace 15 años por ese reclamo progresivo pendiente, en donde más allá de las contradicciones con su dirección participamos el MST y otras corrientes de izquierda, pero no el PO.

Algo similar es la FALGBT: surgió en 2005, al calor de la lucha por los derechos para la diversidad, como única instancia de coordinación nacional. Y motorizó la movilización que logró leyes de vanguardia, pese a que otros sectores aceptaban ceder. Con un programa de reivindicaciones correctas, reúne a más de 150 agrupaciones, que se referencian en general en el kirchnerismo, otras en la socialdemocracia o el trotskismo, junto a numerosos colectivos independientes que se nuclean por su identidad de género, cultural, deportiva, de salud u otros temas. En cambio, el PO rechaza trabajar con otrxs a quienes no pueda controlar… salvo si le sirve para retener algún aparato, como pactó con la kirchnerista Patria Grande (La Mella) durante años para mantener la conducción compartida de la FUBA.

Mentira 3. “Con elementos pertenecientes al ala más progresista de las Iglesias”.

Falso. Los pocos grupos de creyentes de la FALGBT no son de ninguna iglesia oficial (instituciones en donde además, a diferencia del PO, no vemos “alas progresistas”).

Mentira 4. “Dice defender nuestros intereses, pero en los hechos se trata de una estrategia para frenar todos nuestros reclamos”.

Falso. Sólo quien es ajeno por completo al movimiento LGBTI puede falsear tanto la realidad. Las principales conquistas del movimiento, que son las leyes de matrimonio igualitario (2010) e identidad de género (2012), fueron fruto de la movilización unitaria que durante meses encabezó, jugando un rol muy progresivo, la FALGBT de la que somos parte. En cambio en todo ese proceso de lucha el PO estuvo ausente… salvo el último día.

Mentira 5. “Renunció desde su nacimiento a organizar la lucha por las exigencias de las diversidades, como la del cupo laboral travesti-trans”.

Falso. De la Federación es miembro ATTTA, la mayor organización travesti-trans del país, y por eso fueron las primeras en presentar en 2012 en el Congreso el proyecto de cupo laboral y luego el  de ley integral trans y vienen luchando por ellos.

Mentira 6. Según el PO, el hecho que desde LD integremos la Federación aun teniendo diferencias con la mayoría de su dirección, sería “la misma política errónea de ‘cavar trincheras con la burocracia’ que el MST impulsó en el movimiento obrero y que los llevó a abandonar toda lucha política por una nueva dirección en el movimiento sindical, subordinándose a distintas variantes de la burocracia”.

Falso. Al revés de 1969, desde LD sabemos trabajar en la FALGBT -y en otros ámbitos de la comunidad- con criterios de unidad en la diversidad y sin subordinarse. En igual sentido, el MST nunca se subordinó a ninguna variante de la burocracia sindical. Con tal o cual táctica, nuestra estrategia es siempre fortalecer una corriente clasista, de lucha y democrática. En cambio quien abandona esa lucha política es el PO, que hoy pone en riesgo al Plenario Sindical Combativo al pretender burocráticamente negar lo que es: una instancia de unidad y coordinación de corrientes sindicales de la izquierda. Peor aún actúan en Córdoba (2), en donde el PO se une con gente de la CTA afín al gobierno para debilitar a la dirección clasista del sindicato de salud UTS.

Mentira 7. “El MST y Libre Diversidad han abandonado todo camino dirigido a construir un movimiento Lgbt+ de lucha y clasista que sea independiente del Estado”.

Falso. Nuestro partido y nuestra agrupación mantienen una intervención permanente en las distintas luchas de la comunidad diversa y disidente, con un neto perfil de izquierda y un carácter clasista, independiente e internacionalista. Hemos ganado reconocimiento dentro del movimiento LGBTI, así como presencia nacional y una dinámica que combina elaboración política y crecimiento orgánico.

Mentira 8. “El debate no se da desde adentro en organizaciones dependientes del Estado, que están para operar a favor de los gobiernos funcionando como una burocracia e impidiendo las intervenciones combativas dentro de las asambleas”.

Es falsa la descripción que de la Federación hace el PO para negarse a “dar el debate desde adentro”. Además, a diferencia de agrupaciones LGTBI oficialistas obsecuentes como la CHA, 100% Diversidad y Conurbanes, la FALGBT es el único sector progresivo. En su momento hizo críticas públicas a CFK y hoy tiene varias contradicciones con el gobierno nacional. Y es falso que se impiden las intervenciones combativas, condición democrática elemental para nuestra participación.

Mentira 9. “Cuando la 1969 intentó intervenir dentro de la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo, fue expulsada de las reuniones bajo el argumento de que dicha comisión se maneja por consenso -por lo cual no hay espacio para debatir o votar posiciones opositoras” y “no generan una difusión de sus reuniones”.

Falso. El PO integra algunos espacios unitarios que funcionan por consenso, en donde se debate -y mucho- pero no se vota: el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia; las comisiones organizadoras de los Encuentros de mujeres y disidencias; las asambleas preparatorias del 8 de Marzo y del 3 de Junio, la Asamblea disidente por las Hormonas. Pero no la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo, de la que justamente a fin de 2018 se fue el sector peronista más funcional a todo gobierno cuando acordamos la consigna  principal “Macri y la Iglesia son antiderechos”.

En CABA integramos dicha COMO más de 60 agrupaciones. Tanto allí como en la Federación “hay espacio para debatir” e incidimos en los debates, consignas y discursos de la Marcha. Basta leerlos año a año para ver que de conjunto son más compatibles con la izquierda que con el PJ. A veces logramos más, a veces menos. Ganando confianza y respeto. Trabajando con unidad en la diversidad. ¿Pero el PO-1969 cae por primera vez a una reunión, no convence de su planteo, se les aclara cómo funciona la Comisión y entonces se van para luego decir “me expulsaron”? Si por algo se lo recuerda al PO en la COMO es por su costumbre provocadora de pretender bloquear con su grupito en el Cabildo la salida de la cabecera de la Marcha que moviliza decenas de miles de personas. Es la profecía autocumplida, la lógica de un grupo marginal que ni se entera de las reuniones y de un sectarismo y un burocratismo que desprecia, ataca y pretende romper todo espacio que no controla.

Mentira 10. El PO-1969 nos “acusa” de que el 28J de 2019, cuando hubo dos marchas a Congreso contra los travesticidios sin diferencias programáticas, marchamos en las dos. Su abolicionismo dogmático les impide aceptar que tenemos una tercera postura, distinta al abolicionismo y al regulacionismo: derechos sociales y previsionales para lxs trabajadorxs sexuales, políticas públicas de empleo para quienes quieren dejar la prostitución.

Y sobre la Marcha del Orgullo de ese fin de ese año, además de que una columna nuestra marchó con el FIT-U, nos “acusa” de que también marchamos con la FALGBT “en la columna del festejo del nuevo presidente Alberto Fernández”.

Falso. Desde ya, los grupos peronistas festejaron su triunfo electoral. Pero las consignas y discursos de la COMO fueron contra la violencia institucional y religiosa, por el aborto legal, por separar la Iglesia del Estado, fuera el FMI y en apoyo a la rebelión en Chile, entre otras. No hubo ni una sola consigna pro-Frente de Todos y, a propuesta nuestra, el documento central consensuado por toda la COMO cerró afirmando: “Vamos por más. Y no hay yuta, ni Iglesia ni gobierno que nos pare”.

Mentira 11. En cuanto al reciente 28J, el PO dice: “Le propusimos al FIT-U reunirnos para realizar una concentración… frente al Ministerio de las Mujeres… La respuesta del MST fue que no tenía acuerdo en las consignas… Entendemos que el rechazo, por tanto, fue a la movilización frente al ministerio en sí”.

Falso. A su propuesta, ni el PTS, ni IS ni el MST respondimos. Que se pregunte el PO por qué no entusiasma ni a sus aliados frentistas. El 26 nos llamaron por teléfono y les respondimos “no vemos condiciones” para su planteo. Punto. Por cierto, hemos participado de toda actividad LGBTI acordada en el FIT-U. Al final, según parece, el Día del Orgullo el PO no hizo nada.

En fin; que no se preocupen tanto el PO y su grupito 1969 por llamarnos a la “independencia de clase” y a “movilizar”. Tenemos una trayectoria de décadas en el movimiento LGBTI, que además contrasta con la suya. Como dato, 1969 se fundó recién en 2013, después de las leyes.

  • Cuando en los ’70 el PO expulsaba de sus filas a Néstor Perlongher por puto, nuestrxs diversxs activaban en esa coordinadora de agrupaciones que fue el Frente de Liberación Homosexual.
  • Cuando después al FLH lo persiguieron la Triple A y la dictadura genocida, no fue el PO sino nuestro partido de entonces, el PST, quien le prestó su local para que pudieran funcionar.
  • Cuando en 1992 se hizo la primera e histórica Marcha del Orgullo, no fue el PO el único partido que se hizo presente sino nuestro MST, incluido quien escribe estas líneas.
  • Cuando en el 2000 la izquierda hizo una muy buena elección porteña no fue el PO sino, la alianza que integraba nuestro MST, Izquierda Unida, el primer bloque que incorporó a una travesti como empleada legislativa: Lohana Berkins.
  • Cuando en 2002 varias agrupaciones LGBTI trajeron a la Legislatura porteña su proyecto de ley de unión civil, luego aprobada, no fue el desinteresado Jorge Altamira del PO sino nuestra compañera Vilma Ripoll del MST la primera diputada en firmarlo para que tenga estado parlamentario.
  • Cuando en 2010 y 2012 el MST y Libre Diversidad compartimos durante meses las movilizaciones y acciones unitarias del colectivo LGBTI por nuestras leyes, al igual que otros grupos sectarios el PO sólo apareció el último día, para la votación.
  • Cuando en octubre de 2017 apareció el cuerpo de Santiago Maldonado, a poco de las elecciones, a diferencia de Macri, el FPV y el PO que llamaron explícitamente a no movilizar, desde el MST fuimos a la Plaza de Mayo.
  • Cuando se hizo el último Encuentro de Mujeres en La Plata en octubre pasado, también a días de las elecciones, a diferencia del PO que en la marcha de cierre se negó a pasar ante la Catedral fuimos el MST, Juntas y a la Izquierda y Libre Diversidad quienes sí pasamos, igual que cada año.
  • Y lo mismo con las iniciativas del Plenario del Sindicalismo Combativo, en donde el PO cambia marchas ya votadas por conferencias de prensa.

Les agradecemos su inquietud por nosotrxs. Estamos muy bien, militando, con iniciativas y ganando nuevxs activistas de las disidencias en todo el país. Mejor preocúpense por ustedes, porque la combinación de sectarismo y burocratismo siempre es sinónimo de estancamiento, división y retroceso. Lamentablemente, eso provocan en el movimiento obrero, estudiantil, de género y hasta en su propio partido.

Pablo Vasco,

Libre Diversidad-MST

(1) “El MST-Libre Diversidad no quiere acuerdo con el FIT-U, sí con las organizaciones integradas al Estado” (9/7/20, Prensa Obrera).

(2) “Córdoba: el PO contra el Plenario del Sindicalismo Combativo” (25/6/20 www.mst.org.ar)