Reprobable: La ONU pide reabrir las escuelas

 

En un video difundido el 4 de agosto, el Secretario General de la ONU, António Guterres, se pronuncia sobre el Documento de Políticas sobre la Educación y el COVID, pidiendo que se reabran las escuelas y se vuelva a las clases presenciales en el conjunto de las naciones del mundo.

 

Ponemos este video a disposición del conjunto de la docencia, estudiantes y comunidades educativas del país. Lo hacemos para estar alertas, ya que implica un aval a la reprobable política del gobierno de Alberto Fernández, su ministro de Educación, Nicolás Trotta, el PJ, junto a la derecha, la Iglesia Católica y demás patronales privadas de la enseñanza, además de las burocracias sindicales, para que se retomen las clases presenciales en las escuelas argentinas.

Desde la comodidad de sus escritorios, los burócratas imperialistas de la ONU reclaman a los gobiernos y naciones que apliquen esta política irresponsable. Incluso después que la OMS, Organización Mundial de la Salud, reconociera que “es muy improbable” que los países puedan erradicar el coronavirus, en medio de una segunda ola de rebrotes, “esperables” tras reabrir actividades. Esta recomendación de volver a las aulas de la ONU, la hace invocando –supuestamente-, los derechos vulnerados de miles de millones de niñes del planeta. Aunque solo al servicio de la renta y producción capitalista mundial.

 

“Antes de la pandemia, 250 millones de niños no escolarizados…”

 

Con afirmaciones falsas respecto a que la educación resolvería por sí, la desigualdad social, el propio video de Guterres no puede más que reconocer –así sea indirectamente-, que esto no se hizo nunca bajo el sistema capitalista imperialista, al reconocer que millones de niñes nunca recibieron esa posibilidad de educarse.

Así lo dice quien conduce la ONU: “Antes de la pandemia sufríamos una crisis de educación. Más de 250 millones de niños en edad escolar no estaban escolarizados. Y, en los países en desarrollo, solo la cuarta parte de los alumnos de secundaria dejaban la escuela con competencias básicas. Esto afirma el jefe de Naciones Unidas, sin asumir ninguna responsabilidad sobre este drama social y humanitario que vienen padeciendo las infancias y jóvenes del planeta.

A su vez, Guterres afirma que “al menos 40 millones de niños de todo el mundo han perdido tiempo de enseñanza en su primer año de educación preescolar, un año fundamental”. También agrega que “antes de la crisis, los países de ingresos bajos y medianos ya tenían una necesidad de fondos no satisfecha para la educación de 1,5 billones de dólares al año. Es decir, multimillonarias carencias y ajustes sobre los presupuestos educativos que se profundizan en la pandemia.

La ONU hace entonces una recomendación para que se proteja y aumenten los presupuestos y Guterres relata sus deseos de que la educación esté en el centro de los esfuerzos internacionales de solidaridad, incluso “desde la gestión de la deuda y las medidas de estímulo a los llamamientos humanitarios mundiales”.

Aquí el cinismo es mayúsculo, ya que el yugo de las deudas externas es avalado por todos los organismos multilaterales surgidos del consenso de Bretton Woods. Y se paga con ajustes y recortes de tal magnitud que igualan a los fondos destinados a los presupuestos para la educación, como acaba de firmar el tándem Alberto Fernández-Guzmán, con los fondos buitres y bonistas extranjeros.

Es que, entre la primera y la última oferta hecha por el gobierno de Fernández, Guzmán, Trotta y el PJ, les fueron subiendo el pago, hasta reconocerles 17 mil millones de dólares de más a los especuladores, sobre bonos muy devaluados. Arrancaron ofertando U$S 39 por cada U$S 100, sobre bonos que valían apenas U$S 25 en el mercado, al perder su valor. Pero terminaron cediendo en toda la línea y, con la recontra última oferta, aceptaron pagar U$S 54 por cada 100 a los usureros extranjeros.

Esos 17.000 millones de dólares, multiplicados por 75 pesos, a que se puede calcular el valor del dólar-deuda, son casi 1,3 billones de pesos que se llevan de arriba ($ 1.275.000.000.000). Esa montaña de plata equivale a darles un año entero de todo el presupuesto educativo que suman la Nación y las provincias para 12 millones de estudiantes, 1,1 millones de docentes y cientos de miles de trabajadores de la educación. Ni hablar si se lo compara con los años de presupuestos universitarios que se irán del país. O de la salud pública. Por ahí no hay salida a la educación estatal.

Una Coalición Mundial para privatizar y precarizar la Educación

 

Al mismo tiempo podemos agregar que este alerta del jerarca de la ONU, lo hace el mismo organismo que impulsó la creación de la Coalición Mundial para la Educación en plena pandemia, reuniendo a países capitalistas, multinacionales de la tecnología, las comunicaciones y la información, organismos imperialistas como la OCDE, el Banco Mundial, la OMS, OIT, la FAO, la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

También integran esta Coalición la Alianza Mundial para la Educación (AME), el principal mecanismo multilateral de “ayuda” a la educación, con sede en Washington y formada por países imperialistas como EEUU, Canadá, Australia, Japón, la Unión Europea, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza, Italia, Corea o los Emiratos Árabes, junto a numerosas ONG, empresas y fundaciones privadas como Cimientos, Insights for Education (Australia, Nueva Zelanda), Open Society Foundations, fundada por el magnate George Soros, que se anuncia como “el mayor financiador privado del mundo”. O la Global Business Coalition for Education (Campaña Global por la Educación, CME) que reúne una larga lista de entidades del sector privado, centradas en lo educativo y hasta la Internacional de la Educación en la que está CTERA. Esta Alianza no es otra cosa que una plataforma de financiamiento que otorga donaciones de estos gobiernos, fundaciones y compañías privadas a países en desarrollo para financiar los procesos de planificación del sector educativo y asegurar que se ejecuten los planes imperialistas, con la excusa de ayudar a las infancias y jóvenes más pobres y vulnerables.

Forman también la Coalición Mundial para la Educación organizaciones “filantrópicas” como la Khan Academy, Dubai Cares, Profuturo y Sesame Street. Junto a corporaciones como Microsoft, Google, Facebook, Zoom, GSMA (comunicaciones móviles), grupo Weidong, KPMG (soluciones de mercado) y Coursera (plataforma de cursos y educación virtual), todas empresas que usan la data de estudiantes e información educativa, pero aseguran que “se han comprometido a respetar su uso ético…”. Lobos, chacales y buitres sobrevolando sobre la educación de los pueblos del mundo, todo para ver cómo maximizar ganancias y apropiarse de los fondos públicos destinados a la enseñanza.

 

Los mismos que trajeron acá a la educación y los pueblos…

 

La ONU, el Banco Mundial, UNESCO y esta Coalición por la Educación apuran a los gobiernos para volver rápido a las aulas del mundo, en una “nueva normalidad” que permita garantizarle a las patronales del planeta la producción y plus valor capitalista.

Según el burócrata en jefe de Naciones Unidas, habría que volver a las escuelas porque “nos enfrentamos a una catástrofe generacional que podría desperdiciar un potencial humano incalculable, minar décadas de progreso”. Traducido: Las corporaciones y sus gobiernos gerentes necesitan que miles de millones de niñes y estudiantes estén dentro de las aulas y las escuelas para que padres, madres o adultos puedan estar produciendo y sirviendo a la reproducción de valor del capital.

También precisan que concluyan sus estudios lo mejor posible, la camada de millones de jóvenes llamados a renovar, cada año, la fuerza laboral. Y a la vez, que egresen en las mejores condiciones los técnicos, profesionales y cuadros que responderán a las clases poseedoras en las empresas y los Estados, recibiéndose en las secundarias y universidades que hoy objetivamente cuentan con una más débil formación por la virtualidad, más allá de los denodados esfuerzos de la docencia. El capitalismo no concibe no poder sumar en su haber, a todo un año de formación, brindada en forma «gratuita» por los Estados para la mano de obra y técnicos que precisan y ansían recibir.

 

“Es la economía, estúpido…”

 

Estamos ante una operación de hipocresía capitalista sin filtro. Ya que, invocando a las infancias pobres, apuran a los gobiernos a reabrir las escuelas. Cuando se trata de las mismas instituciones del orden mundial capitalista que nos trajeron acá, arrastrando a los pueblos a tal vulneración de derechos.

Es que resulta falso que la educación sea la clave para el desarrollo personal y el futuro de las sociedades, bajo un sistema injusto, explotador, alienante, embrutecedor, deshumanizante, saqueador de recursos y esencialmente destructor de fuerzas productivas como el capitalismo. Que expolia a la humanidad y la naturaleza para satisfacer su insaciable sed de ganancia.

Tampoco es posible que reduzca las desigualdades, como vemos en esta prolongada cuarentena, bajo el mandato del gran capital. Por eso y apelando a aquella frase lanzada en la campaña presidencial contra George Bush, a estos burócratas de la ONU podríamos decirles: “Es la economía, estúpido…”.

Porque una niñez con hambre, marginación, falta de salud, hacinamiento y violencia social descargada por las corporaciones, la banca y el capital multinacional concentrado, no son pasibles de resolver desde el aula. Sí se puede y debe hacer en el terreno de la economía, de la política y la lucha de clases, con una transformación radical de la distribución de la riqueza, poniendo fin a la burguesía como clase parasitaria, en planes económicos al servicio del 99% de la humanidad.

Precisamente hoy se publicó un relevamiento de UNICEF, informando que la pobreza infantil alcanza al 62,9%, “más de 8 millones de chicos en Argentina”. Esto es así porque la cantidad de chicos y chicas pobres se incrementó en 1,3 millones: pasó de 7 a 8,3 millones de pobres en este último año. “Son las víctimas ocultas del coronavirus”, asegura el informe.

Se señala además que “si bien la pobreza aumenta en forma significativa, la indigencia se incrementa aún más. Los datos indican que, entre 2019 y 2020, la pobreza extrema en la niñez pasaría de 1,8 a 2,4 millones, tal como cita un medio oficialista como Página 12, al publicar el informe de UNICEF. Y además, que un 26% de los hogares asegura haber dejado de comprar alimentos por falta de ingresos.

Lejos estamos así de que la educación actúe como “el gran igualador”, promueva el desarrollo y ascenso social, abra oportunidades y todo lo que nos inculcan para querer ocultar la responsabilidad de la clase capitalista, multinacionales, banqueros, gobiernos y demás privilegiados del planeta, representantes del 1% de la población mundial que acapara la mayoría de las riquezas. Es la economía, estúpido… la que podría y debe garantizarlo. En otra distribución de las riquezas producidas, tanto materiales como culturales, saberes y conocimientos a los que deben acceder los pueblos en otro orden social, educativo, político y económico, donde la educación impartida desde el Estado, en un sistema único y nacional, pueda estar sí al servicio de los pueblos y no del lucro privado.

Sumate al 6º Encuentro Educativo Nacional para decidir

 

Por todo esto les negamos a la ONU, el G8, la OCDE, Banco Mundial, FMI, las corporaciones, iglesias y demás empresarios de la educación, junto a los jerarcas sindicales alejados de las bases y las escuelas, todo derecho a decidir sobre cuándo y cómo regresar a las aulas.

Y oponemos a estos estratos y castas del gran capital, la organización democrática y transversal de las mayorías sociales, juventudes, mujeres, trabajadores y pueblos del mundo. En la convocatoria y puesta en marcha de Congresos Pedagógicos Nacionales, donde docentes, estudiantes y familias podamos debatir y, particularmente, decidir dar vuelta todo.

Por eso te quiero invitar a que participes del 6º Encuentro Educativo Nacional ONLINE, este sábado 8 a partir de las 16hs. Para que podamos debatir colectivamente si es o no viable el ‘protocolo’ de Trotta, los gobernadores, las privadas y burocracia sindical, junto a la vuelta al aula planteada. Y debatir también, ante el fracaso oficial de la llamada “continuidad pedagógica” y todas las previsiones de regreso a las aulas, la factibilidad de la propuesta de Congreso Pedagógico Nacional.

En este 6º Encuentro tendré el gusto de brindar una exposición introductoria, junto a mis compañeres y referentes de Alternativa Docente y el MST, Andrea Lanzette, Vanesa Gagliardi y Francisco Torres que estarán a cargo del desarrollo, exposición y moderación del Encuentro.

Debes saber que vamos a utilizar la aplicación Zoom que necesitarás bajar e instalar en tu celular, en la computadora, notebook o Tablet (–> aquí) para conectarte. El sábado a las 15:45hs enviaremos el link de conexión a la reunión, ¡y listo! Para eso debes inscribirte por WhatsApp, en esta lista de teléfonos que te dejamos al final, según tu localidad. ¡No te la podés perder!

 

Cele Fierro

MST en el FIT Unidad

 

Provincia Bs. Aires: 11 3494-2439

La Matanza: 11 3916-2500

La Plata: 221 498-4722

Quilmes, Avellaneda, Berazategui, Varela: 11 5931-2096

Lanús, Lomas, A. Brown: 11 3494-2439

Zona Norte, GBA: 11 3392-5027

Zona Oeste, GBA: 11 6513-8888

Ciudad, CABA: 11 5503-1712

Córdoba: 3513 48-8802

Santa Fe: 341 315-2757

Entre Ríos: 3434 57-7243

San Juan: 264 471-1392

Mendoza: 261 500-5474

Neuquén: 299 463-2918

Santa Cruz: 297 509-0096

Chubut: 297 508-8049

Santiago del Estero: 385 403-0680

Salta: 387 539-2966

La Rioja: 3804 50-3379

Catamarca: 383 451-4015

Tucumán: 381 588-0978

La Pampa: 295 431-8782

Jujuy: 388 509-2390