Córdoba: un mes sin Blas

Escribe: Guadalupe Limbrici / Foto de portada de Agencia RedImagen

Hoy se cumple un mes del caso de gatillo fácil que conmocionó a Córdoba y puso en el centro de las críticas al accionar de la policía y al propio gobierno.

La madrugada del 6 de agosto, la policía de Córdoba fusiló por la espalda a Valentino Blas Correa, un pibe de 17 años que iba en auto con sus amigos.

Con el pasar de las horas y los días, se fueron dando a conocer detalles que incriminan cada vez más a toda la institución policial y ponen en escena responsabilidades judiciales y políticas.

¿Cómo un control policial callejero de rutina termina desplegando una balacera contra el auto en que iban un grupo de pibes y asesinan a uno de ellos por la espalda?. Son muchos los datos que podemos ir mencionando para comenzar a esbozar una respuesta que nunca vamos a poder completar. Porque nada justifica lo que pasó. Porque nada devuelve a Blas.

Dos oficiales que no deberían haber estado ahí

Los oficiales que estaban esa noche en el control eran Lucas Gómez y Javier Alarcón. Ambos con rango de cabo primero, en funciones y portando armas reglamentarias. Pero nada de eso debería haber sucedido.

Gómez, quien según las pericias fue el autor del disparo que asesinó a Blas, está imputado desde 2018 como encubridor de un violador serial de La Calera, Lendro Raúl Castañares, que fue condenado después de haber admitido que abusó a seis mujeres.

Alarcón está imputado desde 2013 por privación ilegítima de la libertad y lesiones leves calificadas en una causa en Río Segundo.

La repercusión del caso de Blas aceleró ahora las causas que implican a estos dos oficiales y se dice que ambas serían elevadas a juicio en el próximo tiempo. Tarde, y después de que le costara la vida a Blas, las autoridades policiales y la Justicia balbucean explicaciones que hoy no sirven de nada.

Un arma y la persecución que no fue. Un accionar que se repite

Luego de los disparos, los oficiales Gómez y Alarcón, junto a sus compañeras Esquivel y Martínez, suben a sus patrulleros y realizan un recorrido sin sentido por la zona -demostrado por cámaras de seguridad- simulando y denunciando en la frecuencia policial una persecución que no existió, ya que el Fiat Argo donde iban Blas y sus amigos se había dirigido al Sanatorio Aconcagua en busca de atención médica, que les fue negada.

Los dos patrulleros se encuentran con un tercer móvil policial, se detienen y bajan a conversar con el subcomisario Sergio Alejandro González -también registrado por cámaras de seguridad-, y Alarcón saca algo del baúl y se lo entrega a Esquivel. La oficial arroja ese elemento en un baldío cercano desde la ventanilla de su móvil. Era una vieja arma no declarada que, minutos después, el otro patrullero encuentra por indicación de un supuesto llamado anónimo al 101 que no figura en ningún registro[1].

A cualquiera sorprendería la “aparición” de un arma no declarada en manos de la policía y cerca de una escena del crimen, pero la aparición o desaparición de armas no es algo nuevo para la policía de Córdoba.

El 25 de julio de 2014 dos policías, Lucas Gastón Chávez y Rubén Alfredo Leiva, asesinaron por la espalda a Fernando “Güere” Pellico en barrio Los Boulevares en la ciudad de Córdoba. Inmediatamente después de cometer el crimen, los oficiales de policía intentaron plantar un arma a la víctima para simular un enfrentamiento, así fue reconocido por el Tribunal Superior de Justicia[2].

En 2015, fueron robadas 72 armas oficiales nada menos que del edificio de la Jefatura de Policía. El robo fue denunciado 5 meses después del hecho.

A partir de ese momento, se revisan y realizan nuevos inventarios de las armas de la policía, y comienzan a figurar faltantes que variaron desde 5000 hasta llegar a un informe que establecía el faltante de 1500 armas de la policía. El mismo es denunciado en 2018[3].

En febrero de 2018, un robo a una financiera ilegal en el barrio de Nueva Córdoba terminó con un tiroteo y dos muertes. De la escena del crimen a cargo de la policía, desapareció una de las armas homicidas[4].

Es tal el grado de naturalización de estas prácticas delictivas en las fuerzas policiales, que después del asesinato de Blas Correa, el ex subsecretario de Delitos Complejos del ministerio de Seguridad de la Nación y exdirector del Poder Judicial de Córdoba, Miguel Robles, reconoció a la prensa que: “muchos policías llevan armas truchas para plantar”[5].

Estas declaraciones, junto a los intentos de encubrimiento de la policía ante el caso de Blas, fueron denunciados en la Justicia por la Legisladora del MST en el FIT Unidad Luciana Echevarría[6].

No se puede dejar de mencionar que estamos hablando de la misma policía que, según datos de CORREPI, asesinó a casi 400 personas en los casi 20 años de gobierno del PJ, y sólo en 2019 a más de 20.

Un mes de fuertes cuestionamientos

La causa del asesinato de Blas Correa está a cargo de la Fiscalía de Distrito 1 Turno 3 de José Mana. A un mes del crimen, los imputados hasta el momento son:

  • Cabo primero Lucas Gómez, imputado por homicidio agravado y tentativa de homicidio, se encuentra detenido.
  • Cabo primero Javier Alarcón, imputado por homicidio agravado y tentativa de homicidio, se encuentra detenido.
  • Agente Wanda Esquivel, imputada por encubrimiento agravado y omisión de los deberes de funcionario público, se encuentra detenida.
  • Suboficial ayudante Yamila Martínez, imputada por encubrimiento agravado y omisión de los deberes de funcionario público, se encuentra detenida.
  • Subcomisario González, imputado por encubrimiento agravado y omisión de los deberes de funcionario público, se encuentra detenido.
  • Comisario inspector Walter Soria, imputado por omisión de deberes de funcionario público y encubrimiento, está en libertad.
  • Comisario inspector Jorge Galleguillo, imputado por omisión de deberes de funcionario público y encubrimiento, está en libertad.
  • Subcomisario Enzo Quiroga, imputado por omisión de deberes de funcionario público y encubrimiento, está en libertad.
  • Oficial de la división Motocicletas Ezequiel Henot, imputado por lesiones leves calificadas, está en libertad.
  • Además, hay tres empleados del Sanatorio Aconcagua imputados por abandono de persona.

El 13 de agosto sus familiares y amigos, junto a miles de personas marcharon por las calles de Córdoba reclamando Justicia por Blas. Aunque gran parte de la sociedad se conmocionó con este hecho, y aunque las responsabilidades judiciales y políticas se hacen cada vez más evidentes, el Gobernador de la provincia no pronunció una sola palabra al respecto. “Esperaba un gesto de humanidad de Schiaretti” declaró en la prensa Soledad Laciar, la mamá de Blas, ante un silencio tan evidente.

El Martes 1 de septiembre, a través de un comunicado oficial, se pronunció por primera vez el Jefe de policía Gustavo Vélez, reconociendo lo que ya era evidente a los ojos de todos: “el avance de la investigación judicial tendiente al esclarecimiento de la dolorosa y lamentable muerte de Valentino Blas Correas, tiene seriamente implicados a funcionarios policiales de distintas jerarquías, desde suboficiales hasta oficiales jefes que revistan en la Institución”.

A un mes de aquella madrugada donde dos policías que no tenían que estar ahí asesinaron a un pibe de 17 años que había salido con sus amigos, la policía aparece cada vez más complicada por el asesinato, la manipulación de la escena del crimen, los intentos de encubrimiento y hasta por haber maltratado a los amigos de Blas. La Justicia tiene muchas explicaciones que dar respecto de la impunidad que garantizó a los oficiales que estaban imputados por causas anteriores y en vez de ser separados de la fuerza y juzgados, fueron trasladados y siguieron en funciones. Y las respuestas más necesarias, las que hacen falta para la familia y toda la sociedad, son las de los responsables políticos de un crimen que no es, a todas luces, un hecho aislado. Las políticas de fortalecimiento de las fuerza represivas, de hostigamiento a los sectores populares, de impunidad para los amigos del poder, se pagan con muertos, y casi siempre los pone el pueblo.

[1] https://www.lavoz.com.ar/sucesos/revolver-que-le-plantaron-a-blas-salio-del-baul-de-un-movil-policial

[2] https://www.lavoz.com.ar/sucesos/cordoba-tsj-confirmo-perpetua-dos-policias-por-asesinato-de-guere-pellico

[3] https://www.lavoz.com.ar/sucesos/armas-la-historia-del-secreto-mas-guardado-en-jefatura

[4] https://www.lavoz.com.ar/sucesos/allanan-policias-en-busca-de-la-pistola-robada-en-el-tiroteo-de-nueva-cordoba

[5] https://eldoce.tv/sociedad/grave-denuncia-muchos-policias-llevan-armas-truchas-plantar-escena-crimen-cordoba_101991

[6] https://www.lavoz.com.ar/sucesos/por-crimen-de-blas-una-legisladora-presento-una-denuncia-penal-contra-policia