Alerta: Santa Fe al borde del colapso sanitario.

En las últimas horas el Ministerio de Salud provincial tomo la decisión de suspender cirugías programadas e internaciones que pueden esperar. La medida incluye a los de departamento de Rosario, Belgrano, Iriondo, Caseros, San Lorenzo, Constitución y General López.

La crisis sanitaria que vive Santa Fe se profundiza con el pasar de las horas, el dilema de la última cama ya es casi una realidad en el sur provincial.  En el día de ayer se registraron más de 1100 casos positivos de covid-19 y el número total de casos supero los 20 mil. La situación que se vive en los hospitales, sobre todo del sur provincial, comienza a ser cada vez más grave.

Ante dicha situación el Ministerio de Salud a últimas horas del anunció a través de un comunicado, con fecha del miércoles 16 de septiembre,  que “se indica a los efectores públicos y privados de la región sur de la provincia la suspensión y corte de todas las cirugías programadas e internaciones que no sean de carácter urgente”, “Sólo se autoriza la práctica de cirugías de urgencia”.

La medida se debe a que “Se registra en la región una tasa de duplicación menor a 13 días, positividad de los testeos de 50% y ocupación de camas críticas superior al 85%”, remarcó el comunicado de la cartera sanitaria dirigido por Sonia Martorano.

Los esenciales no son cuidados.

En las últimas horas el personal de enfermería del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez difundió una carta donde señalan: “Estamos agotados, agobiados y nos sentimos desprotegidos y desvalorados” y agregaron que “No es que no tenemos elementos de protección, los tenemos, pero no son de una calidad óptimas para hacer frente a los enfermos de covid, batas que no son hemohidrorrepelentes ya que después de los lavados continuos pierden esa propiedad, y muchas veces tenemos que llamar a nuestras supervisoras para que repongan material ya que nos quedamos sin el, sobre todo en turnos alejados”.

Los barbijos N95 te lo dan, uno por mes, bajo firma y ficha archivada, como si no fuera un elemento indispensable, que no podemos trabajar sin ellos. Y así muchísimas cuestiones más que hacen a nuestro trabajo, falta de sábanas, falta papel para secarnos las manos porque no se repone, es un renegar continúo con los insumos

Pero también es sabido lo mal pago que estamos, que la mayoría tiene pluriempleo y en ese contexto fueron cayendo muchos colegas más, infectados, con aislamientos preventivos por contacto estrecho, patologías derivadas del estrés, la falta de descanso, ya que tenemos suspendidas las vacaciones y hay compañeros que hace mucho más de un año que no gozan de ellas

Dicha situación es la que vive todo el personal de salud de la provincia. Ayer por la noche en el Hospital Provincial, no quedan camas y se aislaron a 20 enfermeros por ser contactos estrechos y no contar con las medidas de bioseguridad acordes. Los relevamientos informan que en la localidad de Granadero Baigorria apenas quedan tres camas libres de terapia intensiva. En el sur provincial se vive una situación de enorme crisis sanitaria y el propio personal afirma que ya no saben dónde encontrar lugar para internación de los pacientes que ingresan.

Barajar y  dar de nuevo:

No caben dudas que el programa sanitario propuesto por Perotti ha fracasado. La política de priorizar la economía sobre la vida de miles de trabajadores no ha colocado en este estado de caos y desesperación en el sistema de salud.

A la sobrecarga de trabajo y la falta de insumos se suman los bajos salarios y contratos precarios que el mandatario provincial ignora por completo. Es inaceptable que la primera línea que cuida y resguarda la vida de toda la población tenga a que salir a protestar porque no tiene medidas de bioseguridad acordes y los sueldos no alcanzan para cubrir los costos de vida básicos.

Las conducciones sindicales provinciales de ATE y UPCN son también responsables, por eso la autoorganización crece a la par del repudio de quienes pactaron con el gobierno provincial a espaldas de miles de trabajadores estatales que están en la primera línea en hospitales, centros de salud, en los barrios y demás reparticiones.

Desde ANCLA y el MST en el FIT Unidad somos parte de este proceso del proceso de protestas que se viene dando en los últimos días en varios hospitales de la provincia y que denuncia lo que hasta aquí hemos señalado. Por eso opinamos que ante la compleja situación que vive el sur provincial se deben mantener las restricciones sobre las actividades no esenciales. Es necesario cuidar a los que nos cuidan.

Además sostenemos que a los sectores de pequeños comerciantes, bares, gimnasios, peluquerías y demás rubros no esenciales se les debe brindar un subsidio de 40 mil pesos mientras dure la situación. Es clave que sus propietarios y trabajadores sientan que también son cuidados y no se expongan a la peligrosidad del virus.

La provincia de Santa Fe dispone de enormes recursos económicos para llevar esas medidas adelante y otras. Es momento de volver a recuperar el Banco de Santa Fe que permitiría contar con enormes recursos económicos para atender la crisis sanitaria. Recuperar los puertos y gravar con impuestos progresivos a los grandes exportadores que en los últimos años ganaron millones y se vieron beneficiadas con las devaluaciones.

Establecer un sistema único de salud estatal, universal, gratuito y declarar de utilidad pública todos los insumos y la capacidad instalada del sector privado. Es momento de comenzar a tomar las medidas necesarias para evitar un colapso generalizado del sistema sanitario como vivió Europa. Pero además es clave comenzar a planificar un post pandemia con plenos derechos y no con restricciones.

Alejandro Parlante. MST en el FIT Unidad de Rosario.