Salta: ¿Relojes biométricos faciales para controlar el ausentismo docente y no docente?

 

A través de la Resolución 7459-E-17 (ver foto), la ministra de Educación del gobierno del PJ en Salta, Analía Berruezo, dispone una millonaria licitación privada para instrumentar un «control digital» de la asistencia de las maestras, profesores, auxiliares de la educación, bibliotecarios y demás personal en las escuelas salteñas.

Para ello piensan colocar cientos de “relojes biométricos faciales”. Una decisión más que indignante y repudiable ya que costarían nada menos que 10.000 pesos cada relojito… Y se debe tener en cuenta que se trata de sólo la primera etapa del fastuoso proyecto, ya que no hay sólo 450 escuelas en Salta, sino muchas más. Al menos, en el relevamiento del año 2010 publicado por la UNICEF -en base a datos del Censo Educativo del ministerio de Educación de la Nación-, habría al menos 2.627 unidades educativas en la provincia.

Por lo tanto, se van a gastar varias decenas de millones de pesos, sólo en la compra de estos “chiches” en las escuelas. Habrá que ver cuánto demanda la instalación, su funcionamiento, repuestos, mantenimiento, etc. Toda una ironía para una provincia que, tristemente, sigue informando desde hace varios años que cuenta aún con una treintena de “escuelas ranchos” en dramáticas condiciones (ver fotos).

Escuela Rancho en Tartagal, Salta

Frente a esta realidad y urgencias, se trata de un gasto más que superfluo y contrario al sentido común. Sobre todo porque hay sobrado control de las asistencias y el ausentismo en las escuelas de la provincia y el país. Si quisieran contribuir a resolver el ausentismo, podrían invertir esos millones en resolver los graves problemas de salud de los trabajadores de educación; los que inciden en nuestras prácticas y en la calidad educativa que se pueda brindar, frente al desgaste físico, psíquico y emocional propio de una profesión con enorme desgaste como la docente, agravada por los bajísimos salarios que obligan a trabajar en dos y tres turnos o correr entre varias escuelas como es el caso de los profesores, todo para llegar a fin de mes.

A quienes sí deberían ponerles «reconocimiento facial biométrico» es al gobernador Urtubey y a todos los funcionarios de su gobierno, a su ministra de Educación, Analía Berruezo, al ministro de Educación macrista, Alejandro Finocchiaro, y a los funcionarios de su “ministerio sin escuelas” en la Nación. Y sobre todo a los diputados, senadores y concejales de Salta que rara vez van a «trabajar». Antes que gastar fortunas en seguir controlando a las maestras, profesores y trabajadores de la Educación, que sostenemos la escuela estatal a diario, junto a los alumnos y la comunidad educativa.

Este gasto es tan aberrante y superfluo que sólo evidencia la búsqueda de un inmenso negociado para justificar tamaña erogación en algo que nada tiene que ver con las carencias y urgencias de la escuela pública salteña.

Un gasto que, además, no ha sido puesto a consideración ni control respecto a su necesidad en una provincia como Salta que, al igual que el resto del país, padece gravísimas carencias en el conjunto de los establecimientos educativos –no sólo en las decenas de escuelas rancho que aún no se erradican-, donde faltan tizas, vidrios, mobiliario, material didáctico, calefacción, luz o acceso a internet, entre otras urgencias.

Por todo ello, desde Alternativa Docente planteamos:

  • Exigir la inmediata anulación de este negociado y gasto millonario innecesario.
  • Plata para la escuela estatal, no para las empresas privadas.
  • Apertura inmediata de la paritaria salarial, mejores condiciones laborales, edilicias y mayor presupuesto para la escuela pública.

 

Cecilia Gómez, docente y Secretaria de Interior CTA Salta

Francisco Torres, Sec. Gremial FND-CTA Autónoma

Federación Nacional Docente

Alternativa Docente

MST en Izquierda al Frente