Guillermo Pacagnini: “El sindicalismo combativo está ganando terreno”

Charlamos con nuestro compañero sobre el triunfo en las recientes elecciones de CICOP y los próximos pasos del Plenario del Sindicalismo Combativo. Guillermo es secretario general de CICOP y referente de ANCLA/MST.

En la CICOP se ganó muy bien, ¿verdad?

Sí, con alta participación y un fuerte respaldo a la actual conducción. La Lista 1+3, amplia, unitaria e integrada por nuestra agrupación Alternativa Salud/ANCLA, sacó casi el 75% de los votos. Un reconocimiento por ponernos a la cabeza de la dura pelea contra el ajuste de Macri y Vidal, por impulsar la unidad de acción y garantizar un modelo democrático y de decisión colectiva. Más allá de insuficiencias y por supuesto muchas tareas pendientes, el gremio y nosotros salimos muy fortalecidos de la elección.

¿Las demás listas se integran proporcionalmente?

La representación proporcional es uno de los pilares de nuestro régimen interno democrático y lo que garantiza la unidad del gremio al integrar en todos los organismos a las listas en función del apoyo que logró cada una. Pese a que las otras dos listas tuvieron una actitud sectaria y divisionista, los representantes de ellas serán parte de la nueva conducción. Nuestro método es un ejemplo en el universo del movimiento obrero todavía hegemonizado por el viejo modelo sindical.

¿Hubo un retroceso de las otras listas?

Sí, son dos listas que no remontaron su escaso desarrollo en el gremio. Porque no encarnan proyectos alternativos y eso lo percibió la base del gremio que se está renovando con nuevos luchadores jóvenes y dinámicos. Habiendo tenido la oportunidad de aportar desde la diversidad, casi no participaron de la vida del gremio y no postularon ninguna propuesta alternativa y sólo se presentaron en función de sus propios objetivos. Incluso les propusimos integrarse a nuestra lista y lo rechazaron. La Lista 5 (que tenía candidatos del PTS), es completamente testimonial. Y la 7, que orienta el actual presidente de FeSProSa, viene retrocediendo, a tal punto que en su propio hospital obtuvo solamente un voto. Esperemos que reflexionen y se integren a trabajar seriamente. La profundidad del ajuste y los planes privatizadores de la CUS que nos pretenden imponer, lo ameritan.

Se necesita democratizar la vida sindical en ese sentido

Claro. Fijate que la mayoría de los sindicatos son con sistema de lista completa. Como reza la máxima del viejo modelo sindical peronista: «el que gana conduce y el que pierde acompaña», aunque saque el 40% y de esa manera se divide la base. Hay que terminar con el modelo verticalista, burocrático y dependiente del estado, Anulando la 23.5551 que regimenta la vida sindical y democratizando los gremios. En ese sentido la CICOP es una avanzada de o que hay que hacer. Desde ANCLA proponemos incluso incorporar la perspectiva de género, la proporcionalidad absoluta de género. Si hay un gremio con mayoría de mujeres, la mayoría de sus dirigentes tienen que ser mujeres. Y seguir desarrollando otros puntos para democratizar aún más. Es una tarea a llevar a todo el movimiento obrero.

Bueno, justamente desde la Lista 6 Multicolor hoy lo hacen en la CTA

Hace muchos años que bregamos por democratizar los estatutos vetustos de la CTA. Hemos batallado en Congresos y presentado desde ANCLA proyectos alternativos. Pero la conducción mayoritaria de todas sus vertientes en la que se fragmentó (justamente por no renovar el modelo), no quiso. Opinan que si no tienen todos los cargos, no se puede dirigir. Eso es pensamiento único. Tampoco quieren limitar la reelección, introducir revocatoria de mandatos, etc. Por eso somos una de las dos vertientes principales de la Lista 6 y vamos por un cambio global, por barajar y dar de nuevo. Por una CTA democrática, pero también que esté al servicio de ganar todas las luchas y su coordinación y apoye a la nueva camada de dirigentes y mujeres que pelean. Por eso vemos un signo de un sindicalismo vetusto, que se ordenen por el aparato y se nieguen a postergar las elecciones del 8 en función de sumarse a la gigantesca gesta de masas por el aborto legal.

¿Cuál es tu balance del Plenario de Lanús?

Para nosotros ha sido un gran paso adelante. Porque reflejó la voluntad unitaria de las principales corrientes de izquierda en el terreno sindical. Porque gracias a ello, estuvieron organismos recuperados, dirigentes, delegados y activistas que no hubieran participado de otra manera sin esa unidad. Porque debatió en un marco fraternal respetando el consenso. Y porque resolvió un programa, un plan de acción y se propuso darle continuidad.

El Plenario ya empezó a dar sus frutos…

Justamente que se haya conformado una lista que aglutine a todas las corrientes de la izquierda sindical y el clasismo para la CTA A, es un subproducto, un claro reflejo de la confluencia lograda en el Plenario del Sindicalismo Combativo de Lanús. Sin esa unidad, no se hubiera logrado, como sucedió otras veces. El plenario debutó imprimiéndole un carácter activo al Paro Nacional del 25J, ante la defección de las centrales. Estuvimos movilizándonos en solidaridad con la gran lucha de Chubut y realizamos una Jornada Nacional con marchas en diversos puntos del país y en Plaza de mayo, para recoger la otra necesidad del movimiento obrero que es la continuidad con un nuevo paro de 36 hs y un plan de lucha nacional para pararle la mano y derrotar el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. Ahora, tenemos el desafío de mantener, desarrollar, ampliar y darle continuidad organizativa al Plenario.

¿Cómo sería eso?

Necesitamos que este embrión de coordinación crezca. Que sume nuevos organismos, sectores, agrupaciones y se transforme en un polo de referencia para los nuevos luchadores que despuntan y son la fuerza motriz del proceso de renovación sindical en curso. Que está dando pasos firmes aunque aun pequeños para la tarea estratégica que es una nueva dirección del movimiento obrero, clasista, democrática, para la lucha. Tenemos el desafío de poner en pie un ámbito de debate e intercambio pero también de acción. Que sirva para apoyar las luchas, para hacer listas de unidad, que sume energías en la pelea contra la burocracia en todos los terrenos. Que sume también a las corrientes que por sectarismo o miopía política se mantienen al margen. Que entienda que hay que mantener y desarrollar un sólido acuerdo unitario de la izquierda sindical, que es lo que está posibilitando que esto avance, que los organismo recuperados sean parte, que se sumen nuevos delegados, activistas y agrupaciones. En lo inmediato vamos a organizar plenarios regionales, por ejemplo en los principales municipios y también por gremio y en provincias como Santa Cruz, Córdoba, Santa Fe y otros lugares. La clave será mantener el funcionamiento regular de la mesa de coordinación, donde se construye el consenso. Venimos de fracasos importantes por el predominio de los intereses de determinadas corrientes, actitudes sectarias y falsamente hegemonistas. Si desterramos estos virus y seguimos en la senda marcada en Lanús, seguramente daremos nuevos y firmes pasos.

¿El Plenario es un aliciente para la unidad de la izquierda en el terreno político?

Debería facilitarla, claro. No veo el por qué si pudimos unirnos en el plenario de Lanús o las listas en CTA, no podemos avanzar a un gran frente político de toda la izquierda. Es una necesidad aún mayor que la de poner en pie una nueva central o ganarle mucho más terreno a la burocracia decadente de todo pelaje. Es la necesidad estratégica de lograr una nueva alternativa política para los trabajadores, no solo de cara a las próximas elecciones, sino para que cuando venga más temprano que tarde el próximo argentinazo, no tengamos que lamentar que cuando el pueblo se moviliza porque se vayan todos, vuelven reciclados porque no fuimos capaces de forjar una alternativa desde la izquierda con peso de masas. Bueno, también la unidad de sindicalismo combativo abona para esta tarea.

Entrevistó L.P.