La Plata: El Código de Garro es punitivo, antiderechos y apunta a recaudar / Miér. 31 movilización

 

El intendente Garro impulsa un mal llamado “Código de Convivencia” con el que busca sumar herramientas legales, punitivas para cercenar derechos democráticos, sociales y políticos. Con un carácter persecutorio y represivo, que además aspira a recaudar y legitimar la política de ajuste de Cambiemos y el FMI en la capital bonaerense. Miércoles 31: movilización 10hs desde Plaza Italia.

 

Columna de opinión: Francisco Torres, MST

Movimiento Socialista de los Trabajadores

 

Con impostura e hipocresía, solo en sus primeras líneas, este Código habla del espacio público como “lugar de buena convivencia, en el que todas las personas puedan desarrollar en libertad sus actividades…”. Y del “pleno respeto a la pluralidad de expresiones culturales, políticas”, cuando el proyecto apunta a lo contrario.

El Ejecutivo Municipal, en su extensísimo texto de 359 artículos, en casi 50 páginas ([1]) y disfrazado de “políticas ciudadanas”, impulsa un nuevo Código que le permita perseguir, multar y encarcelar las más variadas expresiones de la ciudad. Lejos de la mentada “convivencia”, se trata de un código contravencional ([2]) y de carácter penal ([3]), al permitir encarcelar y no sólo multar a quienes infrinjan alguna norma.

No sólo es lo opuesto a la convivencia sino que estamos ante un “código” buchón, al fijar que todo vecino que tenga “conocimiento de la comisión de una falta municipal tiene la obligación ineludible de denunciarla ante las autoridades” para ir a multar y encarcelar. Esto se insiste en varias partes del articulado (Art. 8º, 17º y 313º).

Al mismo tiempo tiene un marcado carácter recaudador y mercantil ya que todo aquello que hoy se expresa por fuera de los canales comerciales y de la industria privada, será multado y penado hasta con 30 días de cárcel. Por ejemplo, se imponen fortísimas multas a quien lava un auto (hasta $51.900). Al que arroje un papel en la vía pública (hasta con $ 86.500). O a un vecino que no mantenga su vereda se lo puede sancionar con una multa de hasta 376 mil pesos (2.000 módulos). Mientras una industria que contamine el medioambiente tendrá apenas una multa de hasta 3.000 módulos, unos $ 540 mil (Art. 118º).

 

Limitar derechos sociales, democráticos y políticos

 

Con este código, Garro y el PRO pretenden imponer -por medio de una ordenanza municipal- la teoría macrista de la supuesta supremacía de un derecho sobre otro o la limitación misma del ejercicio pleno de los derechos. Así lo fijan en su Art. 5º: “todos los derechos… encuentran como limitación al ejercicio individual, la alteración de la tranquilidad… y el respeto a los derechos y bienes del resto”.

Es decir, el derecho a reclamar educación, trabajo, salario, las demandas de las mujeres y la disidencia que ha cruzado fuertemente este año con la ola verde, así como todo derecho garantizado por la Constitución, tendría como límite los derechos de otros… Inédito e inadmisible. Como si fuesen contrapuestos, cuando los derechos deben cumplirse y garantizarse por parte del Estado, no limitarlos.

Intendente Garro, del PRO y Cambiemos

Si en lugar de prohibir todo como intentan Garro y Cambiemos, gobernaran para resolver la crisis social no habrá necesidad de protestas. Pero este código es tan punitivo que la inmensa mayoría de sus 359 artículos están dedicados a detallar las “Sanciones, Faltas y Penas” que quieren descargar contra todo.

Va contra las expresiones artísticas, culturales y los festejos juveniles “de inicio o finalización del año lectivo” (Art. 151º). También coarta, limita y castiga la organización de festivales, bailes o competencias deportivas de organizaciones vecinales, artísticas, culturales y populares (Art. 174º). Las que no tienen carácter comercial y hasta prohíben reuniones que se realizan “en paseos, plazas, ramblas, parques, veredas” (Art. 197º). Estas actividades podrán sufrir multas de hasta 180 mil pesos y el “arresto hasta 20 días”. Incluso plantea multar a quien organice cines debates o cortometrajes (Art. 175º). Hasta colocar bonos solidarios o contribución está penado (Art. 177º).

También persigue y condena a la oferta sexual de mujeres, trans y travestis (Art. 216º) con durísimas multas de hasta $ 160 mil y poniendo hasta 15 días de cárcel. Cuando la lucha de la diversidad y minorías oprimidas ha sido clave en la ola verde, feminista y disidente, tanto en La Plata como en el país. Por eso rechazamos toda persecución, relacionada con la complicidad de las fuerzas de seguridad, punteros, fiscales y jueces.

 

Prohibir las changas y coartar la movilización social

 

En la capital bonaerense, que concentra una elevadísima desocupación e indigencia, este código prohíbe realizar toda changa o rebusque para subsistir como la producción casera de alimentos para vender. Ya que está prohibido y penado hasta con cárcel quien venda alimentos en forma domiciliaria o ponga un puesto de venta en una plaza, parque o en una concentración (Art. 109º y 202º). También llama a requisar y meter presos a vendedores ambulantes, manteros y migrantes (Art. 219º a 222º). Y a quien ofrezca vender algo cuando los vehículos se detengan en los semáforos (Art. 215º).

Es decir, un código que empuje a quien no tenga trabajo formal a salidas al margen del sistema y el delito. Algo totalmente inadmisible. El Estado municipal y provincial deben garantizar fuentes de trabajo para el conjunto, exigiendo a las empresas y creando los propios desde sus prestaciones y servicios públicos. Además el código persigue y prohíbe el trabajo de cooperativistas, cartoneros y recicladores urbanos (Art. 121º); el transporte con tracción a sangre (Art. 229°) y a pibes limpiavidrios o autos (Art. 119º).

Garro y el PRO van también contra toda actividad política de difusión de las fuerzas emergentes de la izquierda y populares, al prohibir todo: desde colocar pancartas, carteles, afiches, pasacalles y adhesivos o distribuir folletos y volantes con propuestas o críticas al oficialismo de turno (Art. 207º a 210º). Tampoco se salva la instalación de un puesto, toldo o gazebo “en paseos, parques, plazas, veredas y demás lugares del dominio público” (Art. 202º y 203º) para difundir la actividad.

Y se prohíbe realizar “todo tipo de grafito, pintada, garabato, escrito, inscripción o grafismo, con cualquier materia (tinta, pintura, materia orgánica, o similares) sobre cualquier elemento del espacio público” (Art. 206°). Además, hasta será sancionado “el empleo de adminículos sonoros destinados a llamar la atención del público” (Art. 223°) para hacer escuchar algún reclamo o propuesta.

Lamentablemente, muchas de estas acciones y propuestas que hoy la oposición del PJ y los K rechazan, fueron implementadas de hecho e intentaron ser normadas en las gestiones de Bruera y el PJ.

Coarta además la movilización y protesta social, de trabajadores, mujeres, disidencias y la juventud, al querer obligar a “trasladarse circulando por las veredas, respetando los pasos peatonales y semáforos” (Art. 150º). También abre a fijar un lugar determinado para los reclamos, tipo ‘protestómetro’ (Art. 149º). Además y en caso que se movilice y fuera muy grande, “excepcionalmente… deberá habilitarse un carril para la circulación vehicular”. Esto ya linda con lo absurdo para cualquiera que conozca La Plata y su carácter de capital de la protesta, por la magnitud de las mismas y lo angosto de sus calles y avenidas.

A su vez obliga a pedir autorización con 48hs de anticipación (Art. 149º) para reclamar… Y prohíbe la quema de una cubierta u objetos como ocurre al faltar agua, luz, seguridad o transporte en un barrio (Art. 98°). Esta punición recae particularmente sobre gremios, sectores sociales y políticos que reclamen ante arbitrariedades del gobierno o las patronales. Lo que implicaría multas de hasta 173 mil pesos y/o 30 días de arresto.

 

Retirar este código y abrir el debate con vecinos y la sociedad

 

Todas estas medidas punitivas, antiderechos y recaudatorias van en línea con la escalada represiva del gobierno de Macri, Vidal y el FMI ante la lucha de trabajadores, mujeres, la disidencia y la juventud. Así lo vimos con la represión a Astillero o en la escandalosa votación del Presupuesto 2019 en el Congreso.

Con un planteo higienista e hipócrita, Garro busca “ordenar” la ciudad a fuerza de penalizar centenares de actividades vecinales, pero fundamentalmente las actividades sociales, juveniles, feministas y políticas. Parte de esto es la reciente creación de la Guardia Urbana de Prevención, aprobada por sectores de oposición como el GEN.

Conferencia de Prensa, frente a la Municipalidad, convocando a movilizar contra el Código represivo de Garro

Por todo esto, desde el MST y el espacio “No al Código represivo de Garro”, integrado por diversos colectivos sociales, culturales, artísticos, vecinales, de DDHH, estudiantiles, gremiales y políticos, llamamos a movilizar este miércoles 31 a las 10hs desde plaza Italia. Reclamamos que se retire este proyecto regresivo y no sea puesto en debate en comisiones del Consejo Deliberante.

Los acuerdos de convivencia deben surgir de las asambleas y organizaciones de vecinos, de los colectivos sociales, culturales, artísticos, gremiales, de mujeres y las disidencias, la juventud y sectores políticos que hacemos uso democrático y plural del espacio público. Además, el otro requisito indispensable es que, en ningún caso, deben tener carácter represivos ni apuntar a penalizar ni criminalizar el reclamo social, a la disidencia, migrantes y pobres ni a los sectores de oposición al oficialismo de turno.

[1] https://convivencia.laplata.gob.ar/anteproyecto_codigo_convivencia.pdf

[2] Que regula las conductas antijurídicas, consideradas de menor gravedad y, por lo tanto, no son tipificadas como delitos.

[3] Donde figuran las normas jurídicas punitivas, con las penas privativas de libertad para quien cometa un delito.