Ciarec: hechos y palabras, dime lo que haces y te diré a quién defiendes

Los hechos desde el 20 de Mayo a la fecha dieron un veredicto concluyente: las exigencias y denuncias ante la falta de respuesta de las y los trabajadores de la Clínica Ciarec eran fundados y certeros. Es más, de haber sido oídos a tiempo hoy la situación de la Clínica hoy no sería tan crítica. Lo curioso, e inadmisible, es que en medio de semejante situación objetiva, salgan a acusarnos de hacer peligrar la fuente de trabajo. ¿Quién es quién en la clínica Ciarec?

En un primer momento nos dirigimos a nuestros delegados que se negaron a escuchar nuestros reclamos, sosteniendo que la clínica estaba haciendo las cosas bien y que “daban” los insumos necesarios. Algo irrisorio y ridículo ya que nos dirigíamos a ellos para denunciar que no teníamos.

Frente a este desamparo por parte de nuestros representantes un grupo de trabajadoras y trabajadores de distintos turnos nos tuvimos que autoorganizar para solicitar las respuestas que no nos daban. En una primera etapa, fuimos  a buscar respuesta en las distintas áreas de la clínica por la falta de EPP y lo inadecuado de los protocolos acientíficos determinados por la jefa de infectología.  No obtuvimos respuestas.

Luego, nos dirigimos a nuestros supervisores directos frente a la aberración de no darnos los elementos de protección personal (EPP) según la reglamentación de la superintendencia de riesgo de trabajo- camisolines hidrorepelente, n95, antiparras selladas y escafandra- para atender a pacientes traqueostomizados  con el mal categorizado aislamiento preventivo, ya que son pacientes con sospecha de covid tenga o no síntomas. Obviamente, se excusaron en obedecer órdenes de sus superiores.

Estaba clara la línea de los superiores sólo tomando en cuenta la denominación de “paciente con aislamiento preventivo” Era una forma de justificar no darnos los elementos de protección necesarios. Es un principio básico de la infectología actuar con las sospechas como si el paciente tuviera el virus hasta que se descarte el diagnóstico con una prueba concluyente. En son de justificar lo injustificable hasta dejan de usar el método científico. Una verdadera vergüenza y una canallada que puso en riesgo a pacientes y trabajadores de la clínica y en definitiva a la clínica misma.

No obstante ello, nos presentamos antes los jefes que nos negaron los EPP y la infectóloga manifestó que no era necesario EPP porque la clínica estaba libre de covid. Esta total falta de respuesta hizo que tuviéramos que acudir a instancias por fuera de la institución para resguardar nuestra salud y la de los pacientes.

La realidad nos dio la razón, categóricamente

El primer saldo de la situación es que existen 9 compañeros covid positivo  uno de ellos contagio a  su hijo de 3 años. 11 trabajadores con aislamiento preventivo, varios pacientes trasladados.

Hizo falta que se desarrollara este escándalo para que empiecen a proveer de barbijos n95, adecuaron un sector para poner a pacientes, entre otras cosas.  Es lamentable, pero es así. Que ahora la patronal empiece a tener que hacer parte de lo que le veníamos reclamando es simple: éramos y somos los que teníamos y tenemos razón

Un balance necesario que explica la campaña de difamación que está haciendo la Celeste y Blanca.

Es natural que cuando alguien se queda sin argumentos en una discusión tienda a levantar la voz e incluso a ser violento. Si bien no es lo mismo la relación entre las personas que entre representantes y representados, algo de eso refleja el actual comportamiento de una corriente sindical que cada día queda más claro de qué lado está.

La celeste y blanca que estuvo borrada olímpicamente y repetía los argumentos de la patronal para no reclamar los EPP. Desde antes de la propia situación de contagios explotara  públicamente salieron a meterle miedo a los trabajadores agitando el argumento de los puestos de trabajo y el cobro del salario. Hay audios circulando por los grupos de whatsapp que certifican lo que decimos. Extraemos en parte por cuestión de espacio  “…mi única preocupación es que hay un rumor de que compañeras están diciendo que Ciarec no está cumpliendo con los protocolos, que no está entregando los insumos… y que tienen ganas de hacer una denuncia…” “…me preocupa porque si meten una denuncia y llega a ser intervenida la clínica vamos a terminar todos en la calle… ” “…Y en el caso de que no haya pacientes con covid19 pero el Gobierno encuentre algo para multar… la clínica puede presentar tranquilamente una quiebra o un déficit para pagar el salario…” “…me preocupa más lo que están diciendo mis compañeras que lo que realmente está pasando en Ciarec, porque por suerte el Ciarec se está manteniendo…”

No hace falta agregar mucho. Pero analicemos un poco este audio afirma con toda claridad que en la clínica podría haber pacientes positivos y podrían encontrarse cosas irregulares. Viniendo de los representantes gremiales tenemos que asumir que lo sabían y saben. Sin embargo, defienden que no hay que hacer nada. La lógica de los que nos tendrían que representar es que arriesguemos la vida nuestra, la de nuestra familias y de los pacientes. Más claro imposible. Y esto se dijo antes de que todo estallara.

Ahora salieron con una nueva campaña de miedo y están intentando movilizar a compañeros contra otros compañeros en vez de contra la patronal. La celeste y blanca más que campaña  debería responder a una simple pregunta: ¿De qué lado estás Celeste y Blanca? ¿Con los trabajadores y su salud o con la patronal y su decrecimiento de las ganancias?

No asusten a los trabajadores, las únicas clínicas que cerraron fueron las que no cumplieron los protocolos y terminó contagiándose gran parte del personal y los pacientes. Es lo que muestran los ejemplos de: geriátrico Los Incas, Sanatorio San Carlo, Clínica Salud Norte,  el Hospital Italiano de Córdoba, entre otros. Es decir, incluso la hipótesis de cierre, viene por la negligencia y por ocultar los problemas como hacen nuestros representantes, no por denunciarlo. Sostener el ocultamiento, incluso, muestra una ignorancia completa de lo que está pasando y la naturaleza y poder de contagio del nuevo corona virus: es imposible ocultarlo o taparlo

No es Claudia somos todos. Lo que está en juego es la vida de todas y todos los trabajadores, sus familias y los pacientes.

Esperemos que la Celeste y Blanca  cambie de rumbo, gire 180 grados y empiece a “preocuparse” por los trabajadores y no por los intereses de la patronal. Esto es, que salga a respaldar el otorgamiento de los EPP, garantice los protocolos, exija los testeos masivos y defienda a los trabajadores en vez de difamarlos. Caso contrario, seguiremos por la senda que venimos transitando ya que los hechos nos demuestran que fue correcto. Seguirá en manos de los propios trabajadores la defensa de nuestra salud y puestos de trabajo.

Trabajadoras y trabajadores de la Clínica Ciarec