Capitalismo de ambos lados de la grieta. La salida es el socialismo

En las últimas semanas, las principales figuras del Frente de Todos han elegido un particular eje para polemizar con el macrismo: mostrarse como los más capitalistas. CFK lo dijo textualmente y días después aprovechó una presentación de su libro para decir que “capitalismo era el de Axel”. Este último no dudó en afirmar que el capitalismo es exitoso. Detrás de pindonga y cuchuflito, un discurso en defensa del status quo.

Bomberos del sistema

Estas declaraciones no son casuales. Por un lado, constituyen una clara señal hacia el empresariado y “los mercados”. CFK y su frente quieren mostrar gobernabilidad para el capital. Por otro lado, demuestran la esencia del proyecto del PJ y el kirchnerismo: gestionar las crisis para sostener lo esencial del modelo de acumulación capitalista y el sistema actual.

El kirchnerismo como proyecto político nacido del seno de uno de los principales partidos de la burguesía argentina –el PJ– hizo su aparición en la escena nacional en medio de una de las crisis sociales, económicas y políticas más importantes de la historia argentina. Su papel fue el de administrar el modelo para normalizar el país, garantizando la continuidad de un capitalismo semicolonial en bancarrota. Aprovecharon los resultados de una megadevaluación que licuó el poder adquisitivo de los salarios y el viento de cola de precios internacionales récord de los commodities para pacificar el país y ampliar el saqueo capitalista como con la extensión del agronegocio y la megaminería, entre otros.

Montados sobre esta realidad y con un discurso que se apropiaba de banderas históricas de las luchas populares, buscaron desmovilizar y reordenar en beneficio del capital. Cuando esto no alcanzó, no dudaron en reprimir violentamente la protesta social.

Papel similar han jugado durante todo el gobierno de Macri. El PJ Federal, el massismo y sectores del FPV le aprobaron a Macri sus leyes de ajuste. Bomberos del régimen, se jugaron por desactivar toda protesta social que amenazara con desborde y buscaron sistemáticamente encauzar la bronca al plano electoral. “Hay 2019” y llamados a “votar bien” fueron sus frases predilectas.

Más allá del barniz progresista, ésta es la esencia del proyecto que hoy encabeza la fórmula Fernández – Fernández. Por eso, en todas sus declaraciones, cantan loas al capitalismo y sostienen que van a continuar con los acuerdos con el FMI.

Capitalismo en serio

El sistema que defienden tanto el macrismo como el PJ está en la raíz de todos los problemas que golpean a la clase trabajadora y el pueblo. Las políticas impulsadas por unos y otros han estado orientadas hacia sostener y expandir los negocios de los capitalistas.

Como ejemplo alcanza su política hacia la deuda externa. Los gobiernos de Néstor y Cristina fueron, como ellos mismos admitieron, pagadores seriales. Pagaron alrededor de 200 mil millones de dólares. Durante el gobierno de Macri, la deuda externa se incrementó exponencialmente y más del 70% de la misma se fue en concepto de fuga de capitales.

La contracara de estas politicas es un crecimiento sostenido de la pobreza estructural. La verdadera grieta es entre quienes acumulan fortunas y la clase trabajadora. Quienes sostienen el capitalismo se ubican decididamente del lado de los primeros.

Sin socialismo no hay solución

Desde el MST y el Frente de Izquierda y Trabajadores – Unidad defendemos un modelo opuesto por el vértice del que sostienen a ambos lados de la mal llamada grieta. Sostenemos que hay que reorientar radicalmente la economía en beneficio de las mayorías sociales. Para eso, hay que romper con el FMI y cortar el chorro de la deuda externa, nacionalizar la banca y el comercio exterior. Estatizar los servicios, incrementar salarios y presupuesto para educación, salud y trabajo.

Estas son algunas medidas transicionales apuntan hacia otro proyecto de sociedad, el socialismo. Mientras las declaraciones de CFK intentan mostrar al socialismo como una sociedad de escasez, y del otro lado el macrismo lo condena como un proyecto autoritario y sin libertades, el socialismo es la única posibilidad de superar la escasez y la falta de libertad a que la sociedad capitalista condena a las mayorías sociales.

Socialismo es control democrático de la clase trabajadora y el pueblo sobre el conjunto de la economía, para orientarla hacia la satisfacción de las necesidades y no hacia la ganancia capitalista. Socialismo es democracia real, donde las decisiones fundamentales no quedan en manos de las corporaciones y sus políticos. Socialismo es terminar con todas las formas de opresión y el saqueo de la naturaleza.

No hay salida para los problemas de las mayorías sociales en los marcos de un sistema como el capitalismo, cuyo único objetivo es aumentar la acumulación de riquezas, incrementando la explotación de la clase trabajadora. Por ello, ninguno de los partidos que defienden a este sistema puede ser una salida. Sumate a militar con el MST para luchar por dar vuelta todo.